La chef ecuatoriana Carolina Sánchez, ganadora de una estrella Michelin, destaca la importancia de una buena alimentación para el desarrollo infantil y el futuro social. A través de su cocina, busca educar sobre nutrición en un contexto donde acceder a alimentos saludables es cada vez más difícil en América Latina y el Caribe.
Santo Domingo.-
La chef ecuatoriana Carolina Sánchez, ganadora de una estrella Michelin y colaboradora del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP, por sus siglas en inglés), compartió que una buena alimentación es clave para el desarrollo de la infancia y el futuro de las sociedades. Para ella, comer bien va mucho más allá de saciar el hambre.
"Tener una excelente alimentación significa ir con fuerza a la escuela, con ilusión, pero realmente el alimento es la base para que los niños puedan ser alguien en el futuro", indicó la chef en una entrevista con EFE. En América Latina y el Caribe, acceder a una alimentación saludable se ha convertido en un reto cada vez más difícil para millones de personas, especialmente por el alto costo de los alimentos nutritivos.
Desde su experiencia en la gastronomía, Sánchez busca transmitir mensajes de salud nutricional a través de la cocina, utilizando recetas como una herramienta educativa y social. "Desde mi visión me gusta poder comunicar con mis recetas la parte del toque nutricional que pueden tener distintos alimentos", señaló.
De acuerdo con el informe del Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI, por sus siglas en inglés), la región registra la dieta saludable más cara del mundo, con un gasto promedio de 4,56 dólares por persona al día en 2024, una cifra que supera las posibilidades de muchos hogares. En este contexto, el trabajo de la chef Sánchez cobra aún más relevancia: su voz y su compromiso ayudan a visibilizar por qué garantizar acceso a alimentos nutritivos no es un lujo, sino un derecho.
Su defensa de la cocina local, sostenible y nutritiva recuerda que detrás de cada plato hay una oportunidad para transformar vidas y avanzar hacia una región sin hambre. La chef afirmó que las comidas escolares no sólo llenan platos: "llenan aulas, impulsan el aprendizaje y fortalecen las economías".
Desafíos nutricionales en América Latina y el Caribe
WFP compartió que una buena nutrición durante los primeros días de vida "puede generar hasta un 3 % de crecimiento del PIB nacional". Para la institución, elegir ingredientes saludables en la alimentación diaria contribuye a reducir el riesgo de obesidad, un problema que en América Latina y el Caribe puede generar pérdidas económicas de hasta un 16,3 % del PIB.lc