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Ludwig Van Beethoven.
Ludwig Van Beethoven. (Foto: Fuente Externa)

Guillermo Sención : sobre la Novena Sinfonía de Beethoven

Guillermo Sención

viernes 23 de agosto de 2019, 08:58h

A continución un análisis de la Novena Sinfonía de Beethoven, donde se hace referencia a tan majestuosa obra musical.

Guillermo Sención.
Guillermo Sención. (Foto: Fuente Externa)

Santo Domingo.- Retiraba de su cara los espejuelos de miope para poder ver a corta distancia ese objeto oscuro que sostenía con ambas manos. Entonces lo observaba con curiosidad y hacía un trabajo efectivo, preciso, soplando y pasando un pañuelo para retirar el polvo asentado sobre los surcos de las dos caras de aquel venerado artículo.

Retiraba de su cara los espejuelos de miope para poder ver a corta distancia ese objeto oscuro que sostenía con ambas manos. Entonces lo observaba con curiosidad y hacía un trabajo efectivo, preciso, soplando y pasando un pañuelo para retirar el polvo asentado sobre los surcos de las dos caras de aquel venerado artículo.

Era un larga duración- 33 revoluciones por minuto- (RPM), de 12 pulgadas, de vinilo, negro, donde se leía en las pegatinas circulares adheridas al centro de sus dos caras, A y B:IX Simphonie, en Re menor, Op. 125 “Coral”(Ludwig van Beethoven)Debajo del agujero en el centro de la circunferencia que permitía insertarlo al plato del reproductor, decía:I. Allegro ma mon troppo, un poco maestoso (15:05)II. Scherzo: Molto vivase-Presto (11:02)III. Adagio molto e cantabile - Andante Moderato - Tempo Primo - Andante Moderato - Adagio - Lo Stesso Tempo (15:06)IV. Recitative: Presto – Allegro ma non troppo – Vivace – Adagio cantabile – Allegro assai – Presto: O Freunde (26:11).

¡Ahí estaba!, Sí, era la archiconocida pieza musical nombrada popularmente como Novena de Beethoven, obra majestuosa, la última sinfonía que compuso el músico sordo, de una duración aproximada de 65 minutos. Mi papá, beethoveniano febril (básicamente admirador de la Quinta y la Novena), generalmente las oía los fines de semana, en la mañana, luego de realizar aquel ritual necesario con el disco.Siendo niño, cuando tomaba aquella carátula, la observaba extasiado leyendo esos vocablos propios del argot musical, extraños a mí, un neófito.

Entonces pensaba: ¡Qué es eso, no tengo idea! Cuando leí la traducción al castellano, me desilusioné. Prefiero leer esos nombres de los movimientos en italiano porque así siento la nostalgia y curiosidad de aquellos días.He mantenido esa costumbre de escucharla los domingos a primera hora, cuando el silencio impone sus reglas. Recientemente leí complacido, que Beethoven dijo: "Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo".Vaya coincidencia, fue un tudesco, como Beethoven, llamado Emile Berliner (Hannover, Alemania, 20 de mayo de 1851-Washington D. C., Estados Unidos, 3 de agosto de 1929), quien, en 1888, es decir, 61 años después de la muerte del genial músico, inventó el disco para la grabación y reproducción de sonidos.

En el libro de música usado como texto en el bachillerato en los años 70’, estaba anotado, con mucha certeza, textualmente, lo siguiente: “En la música Bach fue el matemático, Mozart el poeta y Beethoven el filósofo”. El programa televisivo dominical de entrevistas Sea Usted el Jurado, fundado en un año tan lejano como 1966, le ofrece al televidente un fragmento de la parte coral de la Novena, antes de aparecer la figura de su productor y conductor, el doctor Alberto Amengual. Esto quiere decir que, a la fecha, el periodista Amengual lleva 52 años presentándole esa esquinita de la cuarta parte de la Novena a su audiencia, como antesala de su programa, de lo cual debe sentirse muy orgulloso.

En 1970, el pianista, compositor, arreglista y director de orquesta argentino Osvaldo Nicolás Ferraro (1934-1977), más conocido como Waldo de los Ríos, hizo un arreglo y dirigió, adaptada a música pop para el cantante español Miguel Ríos, la cuarta parte de la obra, cantando Ríos la «Oda a la alegría». Fue todo un éxito en América y Europa.En la famosa serie documental científica de televisión Cosmos: un viaje personal (1980), su presentador, el astrofísico norteamericano Carl Sagan dice que la Quinta Sinfonía de Beethoven fue seleccionada por un grupo de especialistas, de musicólogos, para ser enviada en disco a bordo de una sonda espacial, como mensaje a posibles civilizaciones extraterrestres acerca de la cultura en la Tierra; en este caso en materia artística.

Aunque se entiende que es algo simbólico, un homenaje al músico, Sagan agrega que se enviaron las instrucciones para el uso del disco en el aparato reproductor.Para gloria de Beethoven, siendo su Novena considerada por muchos entendidos, la más importante obra musical que ha producido músico alguno, la seleccionada fue la no menos monumental Quinta, que como es sabido, le hace competencia.Mi hermano Augusto tuvo una experiencia interesante con la Novena, pues estando en Alemania en 2007 y visitó un museo de Beethoven en la ciudad de Berlín, donde se exhibían el piano, el órgano, el clarinete y la viola original del músico, así como cartas, vestuarios y otros objetos personales. Pero lo más importante fue que pudo ver las notas originales de la Novena Sinfonía, de puño y letra del compositor sordo.

Dice que al ver las notas se le ocurrió expresar: “Ya puedo morirme sin problemas”.Cuando asistí al acto ceremonial por la muerte del doctor Eudoro Sánchez y Sánchez, prestigioso ocoeño, quien había sido compañero de estudios de mi papá en la infancia, ambos fundadores y profesores del primer liceo secundario de San José de Ocoa, me sorprendí al ver a su cuñado Milito cantando la Novena, acompañado de un órgano. Fue la primera vez que oí música en un acto de esa naturaleza.Un día en que visité a mi tío Rafael Villalona, éste acababa de bajar de la Internet y llevado a CD, una versión de la Novena, dirigida por Herbert von Karajan. Para mi sorpresa, tuvo la cortesía de regalármela y la conservo.

El escritor Romain Rolland anotó sobre la Novena: Dos formas de la misma alma, unidas y opuestas, que se manifiestan en las obras musicales con los más hermosos contrastes, violentos e impresionantes, ante los que ningún ser humano puede permanecer indiferente.El político y escritor Alan Woods dice en el artículo Beethoven: hombre, compositor y revolucionario: La dinámica de la música de Beethoven era enteramente nueva. Compositores anteriores escribieron piezas tranquilas y piezas ruidosas, pero ambas estaban totalmente separadas. Con Beethoven, por el contrario, pasamos rápidamente de una a la otra.

Esta música contiene una tensión interna, una contradicción que exige una urgente resolución. Es la música de la lucha.Agrega Woods, en un subtítulo:La Novena SinfoníaBeethoven había estado considerando por largo tiempo la idea de una sinfonía coral, y tomó como su texto la Oda a la Alegría de Schiller, que él conocía desde 1792. De hecho, Schiller había considerado originalmente una Oda a la Libertad (Freiheit), pero debido a la presión enorme de las fuerzas reaccionarias, cambió la palabra a Alegría (Freude). Sin embargo, para Beethoven y su generación el mensaje era absolutamente claro. Esto era una Oda a la Libertad.El primer bosquejo para la Novena Sinfonía data de 1816, un año después de la batalla de Waterloo.

Fue acabado siete años más tarde, entre 1822 y 1824, después de que la Sociedad Filarmónica de Londres le hubiera ofrecido la suma de 50 libras para dos sinfonías. En su lugar, obtuvieron este notable trabajo que es mucho más que cualesquiera otras dos sinfonías escritas jamás.La Novena Sinfonía hasta el día de hoy no ha perdido nada de su capacidad de impactar y de inspirar. Esta obra, que se ha llamado La Marseillaise de la Humanidad, fue interpretada por primera vez en Viena, el 7 de mayo de 1824. En medio de una reacción universal, esta música expresa la voz del optimismo revolucionario. Es la voz de un hombre que rechaza admitir la derrota, cuya cabeza sigue estando erguida en la adversidad.Su primer movimiento largo se yergue a partir de acordes nebulosos, tan indistintos que parecen emerger desde la oscuridad, como el caos primitivo que se supone precede a la creación.

Es como un hombre diciendo: “Sí, hemos pasado a través de una noche oscura en que todos parecían desesperados, pero el espíritu humano es capaz de emerger triunfante a partir de la noche más oscura”.Acto seguido escuchamos la más asombrosa música llena de cambio dinámico, movimiento progresivo, constantemente interrumpida por contradicciones, pero avanzando inexorablemente. Es como el primer movimiento de la Quinta, pero en una escala infinitamente más grande. Como la Quinta, ésta es música violenta, y es la violencia revolucionaria que no tolera ninguna oposición, que barre todo delante de ella. Denota la lucha que tiene éxito contra increíbles obstáculos y que culmina en el triunfo final.Semejante música nunca había sido escuchada antes. Era algo enteramente nuevo y revolucionario. Hoy es imposible comprender el impacto que debe haber tenido en la audiencia.

El tema final que se vierte en la última parte como una explosión de un sol radiante a través de las nubes se oye, de hecho, a lo largo de toda la sinfonía en una variedad de disfraces sutiles (escuche aquí). El mensaje del movimiento final, coral, es inequívoco: “¡Todos los hombres serán hermanos!” Éste es el mensaje final de Beethoven a la humanidad. Es un mensaje de esperanza y de desafío.Beethoven –viejo, desarreglado, despeinado y totalmente sordo– dirigió la sinfonía. Él no podía mantener el tiempo correctamente; agitaba sus brazos furiosamente en el aire, aún después de que la orquesta había terminado de tocar. Cuando la última nota se extinguía él no pudo escuchar el salvaje aplauso que dio la bienvenida a su obra. El gran hombre permaneció frente a la orquesta durante algunos momentos. Entonces la contralto Caroline Unger lo tomó suavemente por los hombros y lo volvió frente al público.

Tal fue su impacto en la audiencia que le fueron dadas al compositor no menos de cinco ovaciones.Tan grande fue el tumulto que la policía de Viena –siempre al acecho de manifestaciones públicas peligrosas– finalmente tuvo que intervenir para sofocarlo. Después de todo, tres ovaciones eran consideradas el límite incluso para el emperador. ¿No iba a ser consideraba tal demostración de entusiasmo una ofensa a su majestad? La reacción instintiva de la policía no estaba equivocada. Hay, de hecho, algo profundamente subversivo en la Novena, del primer compás al último”.La Novena se pasea por el cine:La película de 1971 A Clockwork Orange (traducida como La Naranja Mecánica), del estadounidense Stanley Kubrick, basada en la novela del escritor británicoAnthony Burgess, publicada en 1962, tiene como invitada a la Novena.

Luego Kubrick puso en Barry Lyndon (1975), música de Schubert, Vivaldi, Bach y Paisielo.Un catálogo interesante donde figura la Novena llevada al cine se encuentra en el portal de internet titulado Música clásica en el cine, veamos:http://www.revistadeartes.com.ar/revistadeartes_9/musicaclasicacine.htmlCLAROSCURO (Scott Hicks , 1996)Beethoven: Piano Sonata No.23 "Appassionata" Beethoven: Symphony No.9 "Choral"Chopin: Polonaise in A-flat, Op.53Chopin :Prelude in D-flat, Op.28 No.15 "Raindrop" Liszt: Hungarian Rhapsody No.2Liszt: SospiriPaganini: (trans. Liszt) La Campanella ( Violin Concerto No.2) Rachmaninoff : Piano Concerto No.3 Rachmaninoff: Prelude in C-sharp minor, Op.3 No.2 "The Bells of Moscow" Rimsky-Korsakov : The Flight of the Bumble-bee -The Tale of Tsar Sultan suite Schumann: Kinderszenen Vivaldi: Gloria in D major Vivaldi: Nulla in Mundo Pax SinceraLA NARANJA MECÁNICA (Stanley Kubrick, 1971)Beethoven: Symphony No.9 "Choral", 2nd & 4th movts.Elgar: Pomp and Circumstance March No. 1.Elgar: Pomp and Circumstance March No. 4.Purcell: March from Funeral Music for Queen Mary.Rossini: Overture to The Barber of Seville.Rossini: Overture to La Gazza Ladra.LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS (Peter Weir, 1988) Beethoven: Piano Concerto No.5 "Emperor", 2nd movt. Beethoven: Symphony No. 9 "Choral", 4th movt. Handel: Allegro from The Water Music Suite No.3 in D.Beethoven, Ludwig van: Oda a la alegría de la Sinfonía nº 9 NOSTALGIA (A. TARKOVSKY, 1983)Beethoven: 9na. sinfonía.Verdi: Requiem.Debussy, Verdi, Wagner, ópera china.STALKER (ANDREI TARKOVSKI, 1979) Bolero, RavelNovena sinfonía: Beethoven.Artemiev, E.: compositor contemporáneo: Stalker-Theme- Stalker-Train; Stalker-They Go Long.

En el portal Cinemanía http://cinemania.elmundo.es/noticias/los-usos-mas-topicos-de-la-musica-clasica-en-el-cine/, observamos:
Ludwig van Beethoven: Sinfonía No. 9Candidata a ser una de las mejores composiciones musicales de todos los tiempos, cada uno de los movimientos de la última sinfonía de Beethoven tiene una gran tradición cinematográfica. Al Himno a la Alegría en concreto le han hecho de todo (no sólo Miguel Ríos) utilizándolo de mil y una formas posibles: Jungla de cristal (John McTiernan, 1988) —de ahí el guiño en el tráiler de la quinta parte, La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971), 971), La alegría (Ingmar Bergman, 1950), Nostalgia (Andrei Tarkovsky, 1983), El club de los poetas muertos (Peter Weir, 1989)… incluso la cantaron los Beatles en Help! (Richard Lester, 1965).

Himno a la Alegría(Friedrich Schiller)
¡Oh amigos, dejemos esos tonos! ¡Entonemos cantos más agradables y llenos de alegría!
¡Alegría, hermoso destello de los dioses, hija del Elíseo! ¡Ebrios de entusiasmo entramos, diosa celestial, en tu santuario! Tu hechizo une de nuevo lo que la acerba costumbre había separado; todos los hombres vuelven a ser hermanos allí donde tu suave ala se posa.
Coro
Aquel a que la suerte ha concedido una amistad verdadera. quien haya conquistado a una hermosa mujer ¡una su júbilo al nuestro! Aún aquel que pueda llamar suya siquiera a un alma sobre la tierra. Más quien ni siquiera esto haya logrado, ¡que se aleje llorando de esta hermandad!
Coro
Todos beben de alegría en el seno de la Naturaleza. Los buenos, los malos, siguen su camino de rosas. Nos dio besos, vino y un amigo fiel hasta la muerte; Voluptuosidad le fue concedida al gusano y al querubín la contemplación de Dios.
Gozosos como vuelan sus soles a través del formidable espacio celeste, recorred así, hermanos, vuestro camino gozosos como el héroe hacia la victoria.
¡Abrazaos millones de criaturas! ¡Qué un beso una al mundo entero! Hermanos, sobre la bóveda estrellada Debe habitar un Padre amoroso. ¿Os postráis, millones de criaturas? ¿No presientes, oh mundo, a tu Creador? Búscalo más arriba de la bóveda celeste ¡Sobre las estrellas ha de habitar! Escrito por Guillermo Sención Villalona

Ludwig van Beethoven.
Ludwig van Beethoven. (Foto: Fuente Externa)
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