España realizó el primer trasplante parcial de rostro del mundo, utilizando tejidos de una donante que eligió la eutanasia. La intervención en Barcelona, liderada por el doctor Joan-Pere Barret, restauró la funcionalidad facial de Carme, quien había sufrido graves daños. Este avance marca un hito en la medicina reconstructiva.
Santo Domingo.-
La medicina española volvió a situarse en la vanguardia internacional tras la realización del primer trasplante parcial de rostro del mundo proveniente de una donante sometida a un proceso de eutanasia
. La intervención, llevada a cabo en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, no solo abre un precedente global, sino que devuelve la funcionalidad y la esperanza a Carme
, una paciente cuya vida estaba gravemente comprometida tras una infección devastadora.
El procedimiento, ejecutado por un equipo multidisciplinario de más de cien profesionales, permitió reconstruir las estructuras faciales que Carme había perdido debido a una necrosis fulminante provocada por la picadura de un insecto. La lesión afectó funciones vitales como el habla, la respiración y la alimentación, situándola en un estado de vulnerabilidad extrema.
Una donación inédita que permitió una planificación quirúrgica sin precedentes
La donante, que había decidido de forma consciente acogerse al protocolo de eutanasia, autorizó la donación de tejidos antes de su fallecimiento. Esta circunstancia otorgó al equipo médico un margen temporal excepcional para preparar la intervención con una precisión inédita.
El equipo liderado por el doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados, desarrolló una planificación tridimensional completa de las anatomías de la donante y la receptora. Esta tecnología permitió ajustar con exactitud milimétrica las estructuras óseas, musculares y nerviosas, garantizando una compatibilidad óptima.
El coordinador de programas de donación, Alberto Sandiumenge, subrayó que el proceso cumplió estrictamente la legislación española sobre la eutanasia, asegurando la independencia total entre la decisión de la donante y la necesidad clínica de la receptora. La transparencia ética fue un pilar fundamental en cada fase del procedimiento.
Una cirugía de 24 horas que redefine los límites de la reconstrucción facial
La intervención, que se prolongó durante casi un día completo, implicó el trasplante de piel, tejido adiposo, musculatura y nervios periféricos. La complejidad tridimensional de estas estructuras convierte este tipo de trasplantes en uno de los mayores desafíos de la cirugía reconstructiva moderna.
Durante la presentación oficial, Carme expresó su agradecimiento al equipo médico y a la familia de la donante, asegurando sentirse “bien y contenta” con los resultados. Su recuperación representa un avance clínico y humano que ya se estudia como referencia internacional. España, líder mundial en donación y trasplantes, suma así un nuevo logro que redefine los límites de la medicina reconstructiva y abre la puerta a futuras intervenciones bajo protocolos éticos y tecnológicos de última generación.lc