La moda refleja la evolución social y cultural de cada generación. Los boomers valoran calidad y experiencia en la compra, mientras que la Generación Z busca sostenibilidad, aunque enfrenta contradicciones en su consumo. Las tendencias se viralizan rápidamente, promoviendo uniformidad y un cambio hacia el lujo silencioso.
Santo Domingo.-
La forma de vestir ha cambiado tanto como la sociedad. Desde los baby boomer
hasta la generación Z, cada grupo ha desarrollado una relación distinta con la moda, marcada por su contexto cultural, sus hábitos de consumo y las plataformas a través de las cuales recibe información.
Los expertos coinciden en algo: todas las generaciones utilizan la moda como una herramienta de identidad, aunque sus prioridades y comportamientos difieran.
Boomers, X y millennials: calidad, durabilidad y compra como experiencia
Para quienes crecieron antes de la era digital, la moda llegaba a través de escaparates, revistas y temporadas claramente definidas. Comprar ropa era un plan social y se valoraba la calidad por encima de la cantidad.
Las prendas duraderas, los logos como símbolo de estatus y la experiencia de visitar tiendas formaban parte del ritual.
Generación Z: sostenibilidad… y contradicciones
Los jóvenes nacidos a partir de 1997 viven la moda en tiempo real. TikTok, Instagram y las tiendas online son su principal fuente de inspiración y compra.
Su discurso es claro: quieren moda sostenible, ética y respetuosa con el planeta. Por eso impulsan el auge de la ropa de segunda mano y del vintage, donde encuentran piezas únicas y mejor confeccionadas.
Pero también existe una paradoja: los precios de la moda sostenible chocan con su presupuesto, lo que los empuja al consumo masivo de prendas baratas. En redes sociales conviven publicaciones sobre conciencia ambiental con hauls de tiendas ultrarrápidas.
Microtendencias y uniformidad digital
Los algoritmos aceleran el ciclo de las tendencias, generando estéticas que se viralizan y se replican al instante.
Según especialistas, esto provoca que la generación Z tienda a la uniformidad: estilos repetidos, looks casi idénticos y una búsqueda constante de validación a través de “likes”.
Del logo al lujo silencioso
Mientras que para los boomers el logo era sinónimo de estatus, las generaciones más jóvenes se inclinan por el lujo silencioso: prendas de alta calidad, sin marcas visibles y con un enfoque más minimalista.
La logomanía, dicen los expertos, se percibe hoy como algo excesivo o poco sofisticado.
La compra cambia de escenario
Los millennials y zetas han trasladado gran parte de sus compras al entorno digital. Sin embargo, las marcas están reinventando la experiencia en tienda para atraerlos nuevamente: espacios más interactivos, propuestas sensoriales y servicios personalizados.
En el segmento del lujo, la experiencia sigue siendo clave.lc