La Semana de la Alta Costura en París reúne a casas de moda que cumplen estrictos requisitos legales. Solo 13 marcas, como Dior y Chanel, tienen esta distinción, renovable anualmente. La alta costura, protegida desde 1945, es vista como un símbolo cultural francés y un espacio de innovación artística.
Santo Domingo.-
La Semana de la Alta Costura vuelve a París con cuatro días de desfiles que reúnen a un círculo muy reducido de casas de moda autorizadas a llevar esta prestigiosa denominación. Aunque el término suele asociarse a la moda de lujo, en Francia tiene un significado jurídico preciso y estrictamente regulado, muy distinto del prêt-à-porter.
Para que una firma sea reconocida oficialmente como casa de alta costura, debe cumplir una serie de requisitos establecidos por la Federación de la Alta Costura y de la Moda (FHCM). Las piezas deben ser originales, confeccionadas a mano y a medida, y diseñadas exclusivamente por el director artístico permanente de la marca, en talleres ubicados en territorio francés. Además, cada casa debe contar con dos talleres especializados: uno de tailleur, dedicado a prendas estructuradas como chaquetas y abrigos, y otro de flou, destinado a piezas fluidas como vestidos y blusas.
La normativa exige también una plantilla mínima de 20 empleados y la presentación de dos colecciones al año en París, en enero y julio, con al menos 25 conjuntos entre looks de día y de noche. Aunque existe cierta flexibilidad para casas más pequeñas, la esencia del reglamento se mantiene: preservar la excelencia artesanal y la exclusividad que caracterizan a este sector.
Actualmente, solo 13 casas ostentan la denominación oficial de alta costura, entre ellas Dior, Chanel, Givenchy, Jean Paul Gaultier, Maison Margiela, Schiaparelli y Julien Fournié. La distinción se otorga por un año y debe renovarse cada temporada. A este grupo se suman siete “miembros correspondientes”, firmas cuya actividad pertenece al ámbito de la alta costura pero que no tienen sede en París, como Armani, Valentino, Elie Saab y Viktor & Rolf.
La FHCM también invita cada temporada a diseñadores emergentes o independientes, ampliando la diversidad creativa de los desfiles. En esta edición participan nombres como Rami Al Ali, Julie de Libran, Kevin Germanier y Miss Sohee.
La alta costura, nacida en París a finales del siglo XIX con pioneros como Charles Frederick Worth y Paul Poiret, está protegida legalmente desde 1945. Aunque algunos la consideran un concepto del pasado, la industria la defiende como un espacio de experimentación artística y un símbolo de la identidad cultural francesa. En diciembre, este saber hacer fue reconocido como parte del patrimonio cultural inmaterial de Francia, paso previo a una posible candidatura ante la Unesco.lc