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Los partidarios del presidente de Túnez, Kais Saied, se reunieron en las calles después de destituir al gobierno y congelar el parlamento, en Túnez, Túnez, el 25 de julio de 2021.
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Los partidarios del presidente de Túnez, Kais Saied, se reunieron en las calles después de destituir al gobierno y congelar el parlamento, en Túnez, Túnez, el 25 de julio de 2021. (Foto: EFE/EPA/STR)

Fitch: la inestabilidad polí­tica en Túnez crea incertidumbre

Por Agencia EFE
martes 27 de julio de 2021, 08:02h
La agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings advirtió hoy que la iniciativa del presidente tunecino, Kais Said, de cesar al jefe del Gobierno y suspender temporalmente el Parlamento, podría dificultar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y disuadir a sus socios occidentales de continuar apoyando al país.
Túnez.- "Las últimas decisiones del Presidente de la República plantean nuevas incertidumbres políticas, sin embargo, creemos que es poco probable que use sus poderes para impulsar medidas difíciles, como recortes en la gran masa salarial del sector público- que en 2020 representó el 17% del PIB- porque sería impopular y podría generar presión social en su contra ", explicó Fitch en un comunicado de prensa.

La corporación financiera lamentó que las perspectivas sobre las reformas para reducir el déficit presupuestario, estabilizar la deuda y limitar las presiones externas sobre la liquidez ya eran bajas antes de la actual crisis política aunque señaló que las preocupaciones de Europa sobre la migración clandestina "seguirán siendo una motivación importante para el apoyo externo".

La frágil coalición en el parlamento, las tensiones entre los líderes políticos clave y una oposición social y sindical arraigada contra las medidas de consolidación fiscal han complicado los esfuerzos por mantener una solidez fiscal y el apoyo del FMI, explicó.

En ausencia de reformas sólidas y del apoyo internacional, las presiones financieras continuarán aumentando, alertó Fitch, que ya degradó este mes la calificación del país a "B" con una perspectiva negativa. Aunque Túnez planea recibir apoyo de los acreedores públicos, equivalente al 4,7% del PIB, y acceder al mercado de eurobonos para obtener fondos por valor del 2,2% del PIB, estos objetivos son "poco realistas" por lo que el gobierno seguirá dependiendo de las finanzas locales.

Los acreedores podrían considerar la reestructuración de la deuda a través del Club de París, una instancia informal integrada por Estados acreedores, con posibles repercusiones para los acreedores privados pero se mostrarían reacios a aceptar una reducción de la deuda sin reformas para abordar el elevado déficit presupuestario, señaló.

Asimismo reveló que sus reservas de divisas actuales se sitúan en este mes de julio en 8.900 millones de dólares frente a los 9.800 millones a finales de año. Con su sistema al borde de la quiebra, cuya deuda pública alcanza el vertiginoso récord de 30.000 millones de euros, el país magrebí se encuentra en plena negociación con FMI para un nuevo préstamo- el cuarto durante la última década- de 3.300 millones de euros, antes de dar el salto al mercado internacional para tratar de movilizar otros 3.200 millones.

A la crisis económica y social se añade la inestabilidad política. El mandatario Kais Said anunció ayer el cese del jefe de Gobierno y la suspensión de la Asamblea durante 30 días así como la retirada de la inmunidad parlamentaria de todos los diputados "para recuperar la paz social y salvar al Estado", decisión que la mayoría de fuerzas políticas, así como expertos en derecho, califican de "golpe de Estado".
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