El Banco Central de la República Dominicana mantuvo su tasa de política monetaria en 5.25% debido a la incertidumbre global y el aumento de precios por el conflicto en Medio Oriente. La inflación interanual se moderó a 4.67%, y se espera un crecimiento económico entre 3.5% y 4% para 2026.
Santo Domingo.-
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener su tasa de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual durante su reunión de marzo de 2026. También permanecen sin cambios la tasa de Repos a 1 día en 5.75 % y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) en 4.50 %. La decisión responde al aumento de la incertidumbre global provocado por el conflicto en Medio Oriente, que ha impulsado al alza los precios del petróleo y otras materias primas, así como a la recuperación gradual de la actividad económica local y a unas expectativas de inflación ancladas a la meta.
En el entorno internacional, la economía de Estados Unidos mantiene un desempeño resiliente con una proyección de crecimiento de 2.4 % para 2026, aunque su mercado laboral muestra señales de debilidad y la inflación continúa por encima del objetivo. La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia en el rango de 3.50–3.75 %, mientras los analistas retrasan sus expectativas de recortes. En la Zona Euro, el Banco Central Europeo redujo su previsión de crecimiento a 0.9 % y elevó su proyección de inflación a 2.6 %, en un contexto marcado también por el impacto del conflicto bélico.
En América Latina, el crecimiento regional se estima en 2.1 % para 2026, con la inflación dentro de los rangos meta en la mayoría de los países. Ante las presiones externas, varios bancos centrales han optado por mantener sin cambios sus tasas de política monetaria. En este escenario, el precio del petróleo WTI aumentó cerca de un 50 % en marzo, superando los US$100 por barril, mientras que el oro descendió a alrededor de US$4,600 por onza troy debido a expectativas de mayores tasas en Estados Unidos y a la apreciación del dólar.
A nivel interno, la inflación interanual se moderó a 4.67 % en febrero, dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, gracias a la normalización de la oferta de alimentos. No obstante, el conflicto en Medio Oriente representa un choque de oferta negativo, elevando los costos de insumos importados y del transporte marítimo. Para mitigar estos efectos, el Gobierno anunció subsidios parciales a combustibles y productos esenciales, además de asistencia social a los sectores vulnerables.
El sistema de pronósticos del BCRD anticipa que la inflación continuará afectada en el corto plazo por los mayores precios del petróleo, aunque se prevé que cierre el año dentro del rango objetivo conforme se disipen los efectos de la crisis energética. En paralelo, las condiciones financieras locales se mantienen favorables, con tasas bancarias estables, un crecimiento del crédito privado cercano al 9 % interanual y agregados monetarios en expansión. El IMAE registró aumentos de 3.5 % en enero y 3.9 % en febrero, proyectándose un crecimiento económico entre 3.5 % y 4.0 % para 2026.
Pese al entorno global adverso, las actividades generadoras de divisas muestran un desempeño sólido, contribuyendo a la estabilidad del tipo de cambio, con una apreciación del peso cercana al 4 % a marzo de 2026. Las reservas internacionales rondan los US$16,000 millones, equivalentes al 12 % del PIB y seis meses de importaciones. El BCRD reafirmó que la economía dominicana cuenta con fundamentos robustos y que continuará monitoreando el panorama internacional para garantizar la estabilidad macroeconómica y el cumplimiento de su meta de inflación.lc