En 2025, RD consolidó los pagos electrónicos como la principal forma de transacción, con más de 43.9 millones de operaciones y un crecimiento del 28.3%. La preferencia por métodos digitales y el auge de subagentes bancarios impulsan la inclusión financiera.
Santo Domingo.-
La República Dominicana vivió en 2025 un punto de inflexión en su sistema financiero: el uso de los pagos electrónicos se consolidó como la forma dominante de mover dinero en la economía. Con más de 43.9 millones de operaciones procesadas
, un crecimiento interanual de 28.3 %
, el país avanza hacia un ecosistema donde el efectivo pierde terreno frente a las transferencias digitales, los pagos instantáneos y las tarjetas.
El valor total de estas transacciones superó los RD$66.7 billones, impulsado por la expansión de los canales digitales, la mayor bancarización y la preferencia de empresas y ciudadanos por mecanismos más rápidos y seguros. El sistema de liquidación en tiempo real se ha convertido en la columna vertebral de esta transformación, sosteniendo un volumen de operaciones que crece a doble dígito año tras año.
Las operaciones en dólares mostraron un comportamiento mixto: aunque el número de transacciones aumentó 20.2 %, el monto total liquidado cayó 12.6 %, debido a una menor actividad en operaciones interbancarias y cambiarias. En contraste, los pagos en euros registraron un crecimiento sólido tanto en volumen como en valor, consolidando su presencia dentro del sistema.
El dinamismo también se extendió a los pagos regionales. Las transferencias entre República Dominicana y Centroamérica crecieron cerca de 47 % en cantidad y más de 26 % en montos, fortaleciendo la integración financiera en la región. El servicio de Pagos al Instante fue el gran protagonista del año. Solo en 2025 se realizaron 43.3 millones de operaciones, un aumento de 29.4 % respecto al año anterior. La posibilidad de transferir dinero en segundos, en cualquier momento del día, ha redefinido los hábitos de consumo y la forma en que los dominicanos gestionan sus finanzas.
Los instrumentos de bajo valor —tarjetas, transferencias automáticas, pagos móviles y subagentes bancarios— movieron cerca de RD$1.69 billones, con un crecimiento de 11.7 %. Las tarjetas siguen dominando el mercado, representando casi dos tercios del total, mientras que los cheques continúan su declive, confirmando su pérdida de relevancia en la economía moderna.
Uno de los fenómenos más llamativos fue el crecimiento explosivo de los subagentes bancarios, impulsado por la incorporación de servicios como pago de facturas y recargas electrónicas. Este modelo ha permitido llevar servicios financieros a zonas donde la presencia bancaria tradicional es limitada, ampliando la inclusión financiera.
El país se prepara ahora para una nueva etapa: una plataforma que permitirá realizar pagos domésticos y transfronterizos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con acreditación en segundos. Una infraestructura que promete mayor competencia, eficiencia y un salto definitivo hacia la economía digital.
Aunque el efectivo sigue circulando, los datos muestran una tendencia irreversible: los dominicanos están adoptando cada vez más los medios electrónicos para pagar bienes y servicios. La transformación digital del sistema de pagos ya no es una promesa, sino una realidad que redefine la vida económica del país.lc