Un equipo internacional de científicos ha documentado por primera vez la "división migratoria" en mariposas carderas, donde poblaciones de la misma especie siguen rutas opuestas según el hemisferio. Este comportamiento, influenciado por una inversión cromosómica, podría ser un motor evolutivo y afecta la conexión entre ecosistemas.
Santo Domingo.-
Un equipo internacional de científicos, liderado por el Instituto Botánico de Barcelona (IBB-CSIC-CMCNB) y el Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC-UPF), ha documentado por primera vez un fenómeno inédito en insectos: la “división migratoria”
, un comportamiento en el que poblaciones de una misma especie siguen rutas migratorias opuestas según el hemisferio donde viven.
El estudio, publicado en Nature Communications, revela que las mariposas carderas (Vanessa cardui) vuelan hacia el sur durante el otoño boreal en el hemisferio norte, mientras que las poblaciones del hemisferio sur migran en dirección contraria durante el otoño austral. Este patrón, conocido en aves, nunca había sido confirmado en insectos.
Una base genética detrás del comportamiento
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron el ADN de más de 300 ejemplares procedentes de 38 países de África y Europa. Los resultados mostraron la presencia de una inversión cromosómica en el cromosoma 8, una región que contiene genes vinculados a la orientación y al comportamiento migratorio.
Según Aurora García-Berro, investigadora del IBB y primera autora del estudio, esta inversión afecta la forma en que las mariposas interpretan señales ambientales como la posición del sol o el campo magnético, permitiendo que cada población siga un ciclo migratorio adaptado a su hemisferio sin cruzar el ecuador.
El ecuador como frontera evolutiva
El investigador del CSIC Gerard Talavera, líder del proyecto, señala que esta separación de rutas podría actuar como una barrera evolutiva, limitando el intercambio genético entre poblaciones del norte y del sur. Este mecanismo podría explicar la existencia de especies hermanas distribuidas en hemisferios opuestos y sugiere que la división migratoria podría ser un motor evolutivo más común de lo que se pensaba.
Migraciones que conectan ecosistemas
Las migraciones de insectos cumplen un papel ecológico crucial: conectan ecosistemas distantes, contribuyen a la polinización, sirven de alimento a otras especies y pueden influir en la dinámica de plagas y enfermedades. Comprender cómo se orientan y qué factores genéticos intervienen en sus desplazamientos ayuda a descifrar comportamientos complejos y a evaluar su impacto ambiental.
El equipo continuará investigando patrones migratorios en otras especies distribuidas entre África y Europa, con especial atención al hemisferio sur, históricamente menos estudiado en términos de biodiversidad.lc