El actor español Javier Bardem volvió a marcar un hito histórico en la meca del cine. El ganador del Oscar por “No es país para viejos” inmortalizó sus huellas en el icónico Teatro Chino de Hollywood.
Este reconocimiento lo convierte en el primer artista español en sumarse a una selecta lista de leyendas internacionales que incluye a figuras de la talla de Marilyn Monroe, Meryl Streep o Harrison Ford, quienes también marcaron el cemento del emblemático recinto de Los Ángeles.
Haciendo gala de su característico sentido del humor y una gran sonrisa, el intérprete no solo plasmó las marcas de sus manos y pies, sino que también bromeó con los asistentes al dejar impresa la silueta de su nariz en el cemento fresco.
“He dejado la parte más importante de mi cuerpo, pero no es la que pensáis”, exclamó entre risas tras firmar y dibujar un sol.
El momento más emotivo de la jornada llegó cuando el actor reivindicó con orgullo el legado de su dinastía artística y recordó a su fallecida madre, la actriz Pilar Bardem, asegurando que no estaría ahí sin ella y que fue la persona más importante en su formación.
Aunque su esposa, Penélope Cruz, no pudo asistir por motivos profesionales debido a la promoción de su película “The Invite”, Bardem estuvo muy bien acompañado por sus hijos adolescentes, Leo y Luna, de 15 y 12 años, quienes siguieron el evento con orgullo desde un discreto segundo plano.
Al homenaje también se sumaron grandes personalidades de la industria como los directores Denis Villeneuve y Michael Mann, junto al productor Jerry Bruckheimer, quienes aplaudieron su calidad humana antes de que el actor fuera a celebrar el éxito al icónico restaurante Musso & Frank. H.A.A.