Melba Segura de Grullón se destaca por su gesto humanitario al ofrecer oportunidades educativas a niños y jóvenes huérfanos tras una tragedia en República Dominicana. Su acción no solo brinda esperanza y dignidad, sino que también honra la memoria de su hija Alexandra, dejando un legado de solidaridad y humanidad.
Melba Segura de Grullón Una luz en las tinieblas del Jet Set
Hay gestos que trascienden las palabras y se instalan, con fuerza silenciosa, en el corazón de la humanidad. En medio de una tragedia que dejó un dolor profundo e irreparable en tantas familias dominicanas, su decisión de tender la mano a los más vulnerables —a esos niños y jóvenes que quedaron huérfanos— es un acto de luz en medio de la oscuridad.
Ofrecerles una oportunidad de estudios no es solo brindarles educación; es devolverles esperanza, dignidad y futuro. Es decirles, sin palabras, que no están solos, que el mundo aún puede ser un lugar donde la solidaridad florece incluso en los momentos más difíciles.
Su gesto no solo honra la memoria de quienes partieron, sino que siembra vida en quienes permanecen. Es una lección de humanismo que conmueve profundamente y que quedará como testimonio vivo de lo mejor que podemos ser como personas.
Reciba mi más sincera admiración y respeto por este digno homenaje a su hija Alexandra, fallecida también en la fatídica noche del 8 de abril de 2025, junto a su esposo y familiares muy cercanos.
Verónica Sención, Gestora Cultural Presidenta de Fundaver