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Oscar Abreu.
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Oscar Abreu. (Foto: Cortesía)

Oscar Abreu: “Quiero que mis obras lleven las huellas de mis recuerdos y aventuras

Por Redacción Diario Hispaniola
domingo 10 de octubre de 2021, 05:12h

Oscar Abreu es un pintor, escultor, dibujante, gestor cultural y coleccionista nacido en la provincia San Juan de la Maguana el 6 de marzo de 1978. Es padre de dos hermosas niñas, Gabriella y Angelina Abreu, recientemente llegadas a la República Dominicana desde Francia, donde viven con su madre, para pasar aquí sus vacaciones.

Santo Domingo.- Desde niño, demostró tener aptitudes para en el mundo del arte. Según cuenta a Diario Hispaniola, siendo muy pequeño, con su avidez de espectador, hacía una especie de registro de las huellas de los animales para construir su propio imaginario y luego representarlos.

“Desde los cuatro años hacía trazos en la tierra con los dedos, como por una especie de vocación gráfica, en la casa de mis abuelos, manifestando una pasión innata por el arte y el universo confinado que me rodeaba”, explicó.

En 1987 ingresó al mundo académico bajo la tutela del maestro escultor José Nicolás Jiménez, profesor en la Escuela de Bellas Artes de San Juan. A los once años viajó, junto a su familia a la ciudad de Alcalá de Henares, en España, lo que lo expuso a un mundo más amplio donde visitó el taller del maestro Muñoz y frecuentó importantes museos y galerías.

“Me convertí con el tiempo en un trashumante, y me trasladé a Chicago, "la Ciudad de los Vientos", Estados Unidos, en 1994. Este cambio se transmutó en un desafío personal al llegar a una especie de encrucijada en mi integración a la ciudad; creo que fue un tipo de reto de esos que forjan el carácter, conforman un esquema de pensamiento que emerge de la introspección y conducen a la comprensión de la naturaleza humana”, confesó.

Durante este proceso de adaptación, y por esas circunstancias que según Abreu lucían triviales en principio, pero adquirieron significado en el devenir del tiempo, con apenas 16 años descubrió en un sótano que alberga trastes viejos, un libro de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, que leyó con curiosidad, siendo afectado poderosamente en su propia ruta.

“La etapa de Chicago, desde el punto de vista de mi vida personal, de esas vivencias que acumulamos como memoria, y que construyen nuestra individualidad, atravesé por unos inviernos desoladores que nos enseñan que hay ocasiones en que la vida nos duele, y en su caso, la catarsis afectó mi arte para siempre, hasta el punto de construir un término que va a definir mi producción artística, el Psico-expresionismo”.

Ese mismo año -1994- realizó estudios de arte en la Fundación Marwen, y en 1995 ingresó en los Programas Especiales para Estudiantes Talentosos de The School of the Art Institute of Chicago. Regresó a la República Dominicana cuatro años después, 1999, para insertarse en el mundo editorial bajo la tutela del pródigo historiador y crítico de arte Cándido Gerón, absorbiendo conocimientos en ese terreno para dedicarme a desarrollar su propia revista, Artep Magazine, que se especializaba en arte y arquitectura.

El estilo “Psico-expresionista”

En más de una ocasión Abreu ha explicado que hace “catarsis con su arte” y que define su estilo artístico como “Psico-expresionista”. Como precursor de este movimiento, explica que sus obras contienen elementos simbólicos para representar planos de la estructura de la personalidad.

“Mis manchas y las capas de colores afloran a la superficie de la tela para interpretar las distintas emociones en las que se sustenta la naturaleza humana como fuente clave en la conformación de la personalidad. Procuro transmitir un lenguaje que afecte e impacte al espectador, donde surja una especie de interacción con quien contemple mi obra”, explicó.

Detalló que los cuadritos significan memorias, y la dimensión de estos representan el grado de jerarquía en el modelo que intentamos significar. Los hemisferios del cerebro humano aparecen representados en la línea vertical central que divide la composición en dos. Resultan clave los contrastes cromáticos de la figura central en la construcción de la alianza figura-fondo.

Aseguró que sus obras invitan a descifrar los códigos que emergen de las paredes del cráneo, donde cada mancha adquiere significancia semiótica, refiriéndose a el tratamiento de la materia pictórica provocado por el uso de la espátula, las rasgaduras sobre el lienzo, la superposición de las capas y la mayor o menor luminosidad en la estructura de la obra.

Más sobre su experiencia

Retomando su hoja de vida, fue director de Alianza Art Gallery, un creativo e innovador proyecto artístico cultural en el que desarrolló una importante labor cultural para la comunidad dominicana en la ciudad de Nueva York entre 2005 y 2007; coordinó la exhibición individual del maestro Guillo Pérez en el Rockefeller Center y así fue como se convertí en un importante gestor cultural, además de no descansar en su propia propuesta artística.

Ha participado en más de 50 exposiciones colectivas y más de 49 individuales, exponiendo su obra como un embajador cultural en importantes ferias internacionales, espacios culturales, en reconocidas galerías y museos, principalmente en los Estados Unidos de Norteamérica de forma sostenida y creciente.

Entre las exposiciones individuales más relevantes se destacan: “Estructura de la Memoria” en Nina Torres Fine Art de Miami (2014); “Fenómeno de la Memoria” en Miami River Art Fair de Miami; “Cabezas” en Artexpo de Nueva York; “Live Painting Performance” en The Malcolm X and Dr Betty Shabazz Center de Nueva York; “Mi Psico-Expresionismo” en la Galería Nacional de Bellas Artes, en Santo Domingo (2016), y “El origen de la personalidad”, en Boutaleb Gallery de Nueva York (2017).

Aportes a la comunidad

En las últimas casi dos décadas ha mantenido un taller alternativo entre New York y la República Dominicana. “Agradezco la valoración que han expresado críticos de arte, especialistas, coleccionistas, gestores culturales y reconocidas personalidades extranjeras y locales, entre ellos figuras como Cándido Gerón, Myrna Guerrero, Marianne de Tolentino, Virginia Goris, Ydanis Rodríguez, Odalís Pérez y Abil Peralta Agüero, este último publicó -en 2018- una monografía sobre mi vida y obra titulado “Oscar Abreu, Memoria del Psico-Expresionismo”, donde se presentó una seria de ensayos de investigación sobre la evolución de mi obra”, expresó.

El artista añadió que cree profundamente en devolver a la comunidad y a los pueblos bendiciones de las ya recibidas. De ahí que a finales del 2018 presentó el libro “Arte contemporáneo en Santo Domingo”, de la autoría del crítico de arte y curador Amable López Meléndez, puesto en circulación junto a una exhibición efectuada en la Galería Nacional de Bellas Artes.

Actualmente se encuentra sumergido en desarrollar su más ambicioso proyecto artístico: el Museo Abreu. Tal vez empujado por la pandemia, cuando perdió algunos amigos, con quienes se sentaba a soñar despierto. En su honor anunció que inaugurará la primera fase de este proyecto, el 17 de noviembre de este año.

No hay dudas que, a lo largo de los años, sus aportes dentro de las artes plásticas y la representación de su nombre en el ámbito nacional e internacional hacen de Abreu uno de los artistas dominicanos más influyentes, un título que lleva con orgullo donde quiera que vaya.

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