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Banco Central.
Banco Central. (Foto: Fuente Externa)

Polí­tica macroprudencial para la estabilidad financiera durante la pandemia del Covid-19

jueves 25 de febrero de 2021, 12:25h
El recién finalizado año 2020 ha pasado a la historia como uno de los más desafiantes en décadas, respecto a las políticas económicas que se han requerido para preservar la estabilidad financiera de las economías durante la pandemia del coronavirus.
Santo Domingo.- En ese sentido, a los fines de contribuir a un mejor entendimiento de las políticas monetarias y financieras con orientación macroprudencial que para tales fines ha implementado la Junta Monetaria y el Banco Central, este artículo examina brevemente cuáles han sido estas políticas, sus principales objetivos y resultados obtenidos, así como las perspectivas hacia el futuro para promover la estabilidad financiera de la economía dominicana.

Desde la crisis financiera global 2008-2009, los organismos internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el Consejo de Estabilidad Financiera de las principales economías del G-20, han resaltado la importancia de desarrollar programas de políticas macroprudenciales; definiéndose estas como aquellas destinadas a limitar los riesgos que puedan afectar el sistema financiero en su conjunto, a fin de evitar la interrupción generalizada de la prestación de servicios financieros, lo cual puede tener graves consecuencias para la economía real.

Para contrarrestar los efectos económicos adversos de la pandemia, la Junta Monetaria y el Banco Central, de acuerdo a las atribuciones que les confiere la Ley No.183-02 Monetaria y Financiera, han adoptado una serie de medidas, entre estas la reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 150 puntos básicos, pasando de 4.5% a 3.0% anual. En ese orden, como consecuencia de esta medida, se disminuyó la tasa de interés de la facilidad permanente de expansión de liquidez (repos a un día) de 6.00% a 3.50% y se redujo la tasa de interés de los depósitos remunerados a corto plazo (overnight) de 3.00% a 2.50% anual.

De igual manera, se ha puesto a disposición del sistema financiero nacional más de RD$190,000 millones (4.0% del PIB). Estas medidas de política han tenido como propósito reducir el riesgo sistémico, mantener la liquidez del sistema financiero y promover el flujo de crédito hacia la economía real, a fin de amortiguar la contracción de las actividades productivas y crear las bases para una recuperación económica sostenible. Entre estas políticas se han destacado las siguientes:

Resultados macrofinancieros y perspectivas a futuro

La implementación de las políticas monetarias y financieras descritas anteriormente ha permitido impulsar la oferta y demanda de créditos, en conjunto con el mantenimiento de los objetivos de estabilidad monetaria, cambiaria y financiera. En ese sentido, la reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM) y las facilidades de liquidez han incidido en la reducción de las tasas de interés del sistema financiero y en el comportamiento del crédito bancario.

En efecto, la tasa de interés activa promedio ponderada de los bancos múltiples se ha reducido en 357 puntos básicos, al pasar de 13.28% en marzo 2020 a 9.71% a enero 2021. Asimismo, de acuerdo a las estadísticas armonizadas, el crédito al sector privado en moneda nacional ha excedido los RD$1.06 billones, al cierre de 2020, exhibiendo un crecimiento interanual superior al 8.8%.

La mayoría de estos recursos se ha otorgado en una proporción balanceada al sector corporativo y a los hogares. En ese orden, del total de créditos de la economía dominicana, el cual asciende aproximadamente a un 30% del PIB, se destina alrededor del 50% a las empresas. Respecto a los créditos a los hogares, los mismos se han utilizado durante la pandemia para financiar la compra de artículos para el hogar, adquisición y reparación de viviendas, pagos educativos y de servicios de salud, entre otros.

Los recursos otorgados con las facilidades de liquidez del Banco Central han beneficiado alrededor de 75,000 hogares y empresas, que han obtenido nuevos préstamos y refinanciamientos bajo condiciones más favorables en términos de plazos y tasas de interés, los cuales les han permitido mantenerse al día con los pagos de sus compromisos financieros, así como financiar el reinicio de las actividades económicas.

En términos de los resultados para el sistema financiero dominicano, los depósitos del público en las entidades han aumentado en más de RD$277,500 millones (26.4%) durante el 2020, hasta alcanzar un 31% del PIB, reflejando la confianza del público en el sistema financiero. A su vez, las entidades de intermediación financiera han aumentado su patrimonio neto en más de RD$22,000 millones (9.4%), lo cual refleja los esfuerzos de los accionistas para fortalecer la base patrimonial de las entidades, a fin de mantener la capacidad operacional para la provisión de servicios financieros.

Las principales pruebas de estrés referentes a los riesgos cambiarios, de mercado, liquidez y riesgo de crédito de las entidades de intermediación financiera sugieren la ausencia de riesgos materiales significativos a corto plazo, que puedan conducir a la interrupción de la provisión de servicios financieros. Asimismo, la tasa de cambio se ha mantenido estable en torno al promedio ponderado de RD$58.04/US$1.0, las reservas internacionales se han ubicado en US$12,523 millones, al cierre de enero de 2021, representando aproximadamente el 16.0% del PIB y unos 8 meses de importaciones, siendo superior a las métricas de 10% del PIB y los 3 meses de importaciones recomendados por el Fondo Monetario Internacional, a pesar de la menor oferta de divisas por la contracción temporal del sector turismo debido a los efectos de la pandemia.

Las perspectivas económicas a futuro sugieren que durante el 2021 el crédito total al sector privado mantendría un crecimiento balanceado a todos los sectores productivos, con un incremento interanual de entre 8% y 10%, manteniéndose las condiciones financieras favorables para todos los sectores, en particular para las MIPYMES y los hogares.

Por consiguiente, si bien la capacidad de pago de los hogares y las empresas ha sido temporalmente afectada por la incertidumbre asociada a la pandemia del COVID-19, las perspectivas económicas hacia 2021 indican que la economía retornaría a su trayectoria de crecimiento económico potencial de entre 5% y 6%, con el inicio de las rondas de vacunación y el desarrollo de la inmunidad comunitaria al virus, de manera que se puedan flexibilizar las medidas de cuarentena y desarrollarse con normalidad los procesos productivos de las empresas, a medida que el empleo retorne a su nivel antes de la pandemia, aumenten los ingresos y se disponga de mayores gastos de inversión y capital para impulsar el crecimiento.

En la actualidad, conforme a los análisis y modelos macrofinancieros realizados, no se encuentra evidencia de riesgos materiales significativos para la estabilidad financiera de la economía dominicana. El sistema financiero dominicano goza de estabilidad de los depósitos del público, mantiene una adecuada canalización del crédito a la economía y muestra una fortaleza patrimonial apropiada para mantener la provisión de servicios financieros.

Ante cualquier posibilidad de riesgos macrofinancieros, la Junta Monetaria y el Banco Central cuentan con el espacio y el espectro de políticas financieras y macroprudenciales necesarios para mantener la estabilidad macroeconómica y financiera de la República Dominicana.

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