Kate Middleton regresó a la alfombra roja en los Premios BAFTA tras dos años de ausencia, acompañada por el príncipe Guillermo. Su presencia, con un vestido de Gucci, simboliza estabilidad para la familia real y refuerza el vínculo entre la monarquía británica y la industria cinematográfica.
Santo Domingo.-
La 79ª edición de los Premios BAFTA tuvo un regreso especialmente esperado: el de Kate Middleton, quien volvió a la alfombra roja tras dos años de ausencia debido a sus problemas de salud. La princesa de Gales, acompañada por el príncipe Guillermo, se convirtió en una de las figuras más fotografiadas de la noche, reafirmando el vínculo histórico entre la corona británica y la industria cinematográfica. Su presencia, cuidadosamente esperada por el público y la prensa, se interpretó como un gesto de estabilidad institucional en un momento complejo para la familia real.
Kate deslumbró con un vestido de Gucci en tonos rosados, un diseño que ya había lucido en 2019 y que recuperó para esta ocasión, reforzando su imagen de elegancia clásica y cercanía. Los expertos en realeza coinciden en que su papel en los BAFTA trasciende lo estético: su asistencia aporta legitimidad simbólica al evento y fortalece la relación entre la monarquía y el sector cultural. En un contexto en el que la popularidad de la familia real enfrenta desafíos, la princesa de Gales se consolida como una figura clave para la proyección pública de la institución.lc