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Asperger: características, retos y la importancia de un diagnóstico temprano.
Asperger: características, retos y la importancia de un diagnóstico temprano. (Foto: Fuente externa)

Asperger: características, retos y la importancia de un diagnóstico temprano

Por Xiomara Martínez
viernes 20 de febrero de 2026, 19:14h
El síndrome de Asperger, parte del espectro autista, dificulta la interacción social y presenta intereses restringidos. Aunque quienes lo padecen desean relacionarse, carecen de herramientas sociales. El diagnóstico suele ser tardío, lo que agrava su vulnerabilidad al acoso. El apoyo psicoeducativo y la inclusión son esenciales para mejorar su calidad de vida.
Santo Domingo.- El síndrome de Asperger es una forma de trastorno del espectro autista (TEA) caracterizada por dificultades en la interacción social y patrones de comportamiento muy específicos. Aunque a menudo se asocia con aislamiento, los expertos recuerdan que quienes lo presentan sí desean relacionarse con los demás, pero se frustran al no lograrlo debido a la falta de herramientas sociales.

Con motivo del Día Internacional del Síndrome de Asperger, EFE Salud conversó con José Antonio Peral, director técnico de la Confederación Asperger España, para profundizar en las señales de esta condición, que no implica discapacidad intelectual ni ausencia de lenguaje, aunque sí puede conllevar dificultades cognitivas y sensoriales.

Interpretar el mundo de forma distinta

Peral explica que muchas personas con Asperger presentan dificultades para interpretar el lenguaje de los demás o para analizar conceptos abstractos. También es frecuente que tengan un umbral de tolerancia muy bajo a estímulos como la luz o el ruido, lo que puede generarles malestar o sobrecarga sensorial.

Son personas metódicas, muy centradas en las normas y rutinas. Cualquier cambio inesperado puede provocarles ansiedad, ya que la previsibilidad es clave para su bienestar.

“Intereses restringidos”: una de las señales más visibles

Una de las características más reconocibles del síndrome de Asperger es la presencia de intereses restringidos, temas muy concretos a los que dedican gran parte de su tiempo y atención. Históricamente, esto llevó a describirlos como “muy sabios” en áreas específicas, aunque Peral aclara que no se trata de una habilidad extraordinaria, sino de una fuerte especialización en aquello que les apasiona. El reto aparece cuando les cuesta salir de esos temas o no perciben que pueden estar aburriendo a su interlocutor.

Esta dificultad para interpretar la intención o el estado emocional de otras personas se relaciona con los desafíos en la empatía social, uno de los rasgos centrales del TEA.

No son solitarios: carecen de herramientas sociales

Peral desmonta un mito frecuente: que las personas con Asperger prefieren estar solas. Según explica, sí desean relacionarse, pero no cuentan con las herramientas sociales necesarias para hacerlo con fluidez.

La falta de flexibilidad para adaptarse a cambios, interpretar el contexto o valorar la situación en conjunto puede generar malentendidos y frustración. Esta inflexibilidad, añade, está en la base de muchas de las dificultades que enfrentan en su vida cotidiana.

Diagnóstico: temprano en teoría, tardío en la práctica

Aunque el Asperger es una condición neurológica que afecta a la socialización desde edades tempranas, el diagnóstico suele llegar tarde. En teoría, podría detectarse desde los 4 o 5 años, cuando los niños comienzan a desarrollar habilidades sociales más complejas. Sin embargo, la realidad es distinta: la mayoría de diagnósticos se producen entre los 8 y 9 años, y en muchos casos incluso en la edad adulta.

Los diagnósticos tardíos tienen consecuencias. Antes de recibir una explicación a sus dificultades, muchas personas con Asperger atraviesan experiencias disruptivas que las alejan de la vida social. Esto puede llevarlas a pensar que son “inadecuadas” o que “están enfermas”, lo que incrementa el riesgo de ansiedad, depresión y aislamiento.

Acoso escolar y laboral: un problema persistente

El desconocimiento sobre el síndrome y sus características hace que este colectivo sea especialmente vulnerable al acoso escolar y laboral. Peral señala que, cuando no se comprende por qué una persona actúa de determinada manera, es más probable que se convierta en objeto de burla o exclusión. “Esto machaca mucho emocionalmente al colectivo”, lamenta.

Cómo abordar el síndrome de Asperger

El abordaje principal es psicoeducativo. Se centra en acompañar a la persona en el desarrollo de habilidades sociales y en la comprensión de cómo funcionan las relaciones humanas. El tipo de apoyo debe adaptarse al ciclo vital: no son iguales las necesidades en la infancia, la adolescencia o la adultez.

También es fundamental trabajar con el entorno: familia, escuela, espacios laborales. La prevención del acoso y la creación de ambientes inclusivos son claves para mejorar la calidad de vida.lc

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