En la Conferencia de Seguridad de Múnich, líderes europeos y estadounidenses advirtieron sobre el debilitamiento del orden mundial basado en reglas. Europa busca mayor soberanía estratégica y cooperación militar, mientras que algunos, como Pedro Sánchez, abogan por evitar una carrera armamentista nuclear. El continente redefine su papel ante un panorama incierto.
Santo Domingo.-
Europa cerró la Conferencia de Seguridad de Múnich con un mensaje claro: el viejo orden mundial basado en reglas se debilita y el continente busca reforzarse ante un escenario internacional más incierto. Durante la cita, celebrada bajo el lema “Bajo destrucción”, líderes europeos y estadounidenses coincidieron en que las normas que guiaron la política global durante décadas ya no ofrecen estabilidad frente a la rivalidad entre grandes potencias y el cambio de actitud de Estados Unidos hacia sus aliados tradicionales.
El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que el orden internacional basado en reglas “ha muerto”, mientras que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habló de “renovación” de los lazos transatlánticos, aunque bajo los términos de la Administración Trump. El presidente de la conferencia, Wolfgang Ischinger, resumió el ambiente señalando que muchos líderes dudan de si Occidente sigue compartiendo valores y reglas comunes.
Analistas como Olaf Boehnke, de Rasmussen Global, destacaron que la relación entre Europa y Estados Unidos se asemeja cada vez más a la que el continente mantiene con China: de socios a competidores, y de competidores a rivales sistémicos. En este contexto, Europa muestra un “despertar” impulsado por la presión de Washington, como expresó la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde.
Ese despertar se traduce en una apuesta por mayor soberanía estratégica, reforzar las capacidades militares nacionales y profundizar la cooperación en seguridad entre Alemania, Francia y el Reino Unido. Aunque la alta representante de la UE, Kaja Kallas, rechazó la creación de un ejército europeo, sí insistió en la urgencia de fortalecer los ejércitos nacionales. También se discutió la posibilidad de una disuasión nuclear europea dentro del marco de la OTAN, tema abordado por Merz y Emmanuel Macron.
En contraste, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió evitar una nueva carrera armamentística nuclear y llamó a las potencias a actuar antes de que sea demasiado tarde. La conferencia dejó claro que Europa busca redefinir su papel en un mundo donde las certezas del pasado ya no aplican.lc