El 13 de agosto de 1980, el presidente Guzmán expropió la hacienda "El Yunque" para beneficiar a 198 familias campesinas, en un esfuerzo por implementar la reforma agraria. Sin embargo, la familia Aguayo impugnó la expropiación, generando litigios que afectaron la producción agrícola y desalentaron a los campesinos.