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Mujer, soledad, brazos abiertos.
Mujer, soledad, brazos abiertos. (Foto: Fuente externa)

¿De qué te quejas? ¡Busca tu vocación y siéntete libre!

Por Margarita Mendoza
miércoles 26 de mayo de 2021, 10:00h
En estos días estuve conversando con una amiga que se quejaba de lo triste que era su existencia porque sus hijos no le daban el valor que ella se merecía. Llegó a expresarme que dio instrucciones a sus hermanos que no avisaran a sus hijos, que viven fuera del país, si llegara a fallecer estando lejos de ellos.
Realmente esta conversación me entristeció, porque lo cierto es que generalmente los hijos no nos aman con la misma intensidad y entrega que lo hacemos nosotros, pero el desapego tiene un valor tan importante…
Tan importante cuando buscamos propósitos. Cuando nos sentimos útiles a otros por un tema de vocación de servicio, la vida toma sentido. Ya no dependemos tanto emocionalmente de los demás, porque hay propósitos de vida.

¿Recuerdan el tema de IKIGAI o razón para vivir de los japoneses?

Ese aprendizaje lo tuve cuando me enfocaba constantemente en el hijo y si me aceptaba o no en mis tiempos de tercera edad, porque cambiamos. Es lo cierto. Ya no respondemos igual. Nos volvemos más torpes, más intransigentes, más críticos y ellos nos quieren de a ratos.

¡Hay tantos campos en los cuales nos podemos desarrollar los mayores de 60! Seguramente hay un instrumento que quisimos tocar y nunca hubo tiempo para hacerlo o nos han inculcado que meditar es bueno para la salud integral y asistimos a un curso de meditación o de yoga. Retomamos un idioma que hace tiempo no practicamos, escribimos como lo estoy haciendo yo ahora y me hace sentir tan bien.

Nos proponemos ser parte de una fundación que apoya envejecientes o a niños desvalidos.

En fin, hay tantas maneras de ocuparnos que para qué preocupar a nuestros hijos con nuestras quejas y lamentos. Hagamos de este viaje, en este trecho del recorrido que nos queda de vida, un tiempo placentero.

Un tema que no podía dejar, contacta a tus amigos. Es cierto, ¡Los amigos curan!! Muchos no tenemos pareja, fallecieron familiares cercanos; los hijos tienen sus propias vidas... ¿Qué nos queda?

Los amigos. Cuando me reúno con mis amigos del colegio hablo de "los muchachos y las muchachas", porque nuestras reminiscencias de esa relación nos llevan a nuestros años mozos. Eso nos rejuvenece, pues estamos con nuestros iguales.

En estos días una sicóloga amiga me decía que quería invitarme a un programa de radio que ella y otro compañero dirigen, para que yo explicara cómo he tomado mi "juventud acumulada" de los 70 y más. Accedí porque entiendo que con mi testimonio puedo ayudar a muchos a disfrutar su existencia.

No nací para ama de casa. En la cocina soy un desastre total. Organizo y me gustan ver mis plantas cuidadas, pero eso lo hago de a ratos. Pasarme todo el día en eso me enloquecería. Por tanto, busco que hacer con mi tiempo activo y lo logro, porque pongo todo mi empeño en ocuparme.

No en preocuparme. Sé que como yo hay muchos contemporáneos. Mi consejo es “Sacúdete. No te recrees en tu miserable vida de soledad y desamor. Amate a ti misma. Recuerda que tú serás siempre la única persona que te acompañará a ti mismo(a) hasta el día de tu muerte.

Bernard Shaw expresó:
'Ser capaz de vivir en soledad y disfrutarla es un gran don."




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