LE JARDIN de LANÓVEA debutó en RD Bridal Week 2026 con un desfile inspirado en la poesía y la naturaleza. Presentó una colección nupcial que celebró la individualidad de cada pareja, combinando elegancia clásica y frescura contemporánea. Los diseños, adornados con elementos florales, simbolizaron la diversidad del amor y la autenticidad personal.
Santo Domingo.-
LE JARDIN de LANÓVEA debutó en RD Bridal Week 2026, llevando a la pasarela una propuesta inspirada en la poesía y la diversidad de la naturaleza. El desfile, presentado en el hotel Kimpton Las Mercedes, se concibió como una metáfora visual del amor y la individualidad.
Así como en un jardín conviven flores distintas —desde la elegancia clásica de las rosas hasta la frescura espontánea de las margaritas— cada novia y cada novio brillan con una identidad propia. Bajo esta premisa, la pasarela se transformó en un escenario donde la moda celebró la autenticidad de cada historia. Las pantallas recrearon un jardín en constante florecimiento, símbolo de evolución, crecimiento y belleza genuina.
La primera parte del desfile estuvo a cargo de Masculino Formal, que presentó una colección que reinterpretó la sastrería clásica desde una mirada fresca y contemporánea. Inspirada en los tonos de la primavera, la paleta incluyó verdes secos, azules profundos, tonos tan y el tradicional negro, con un estilo europeo y sofisticado. Cada traje fue concebido para un hombre que entiende la elegancia como una extensión natural de su personalidad.
Luego, la pasarela dio paso a la colección nupcial LE JARDIN de LANÓVEA, donde la inspiración floral se tradujo en vestidos que exaltan la individualidad de cada novia. Encajes románticos, aplicaciones florales en 3D y siluetas que combinan estructura y movimiento definieron la propuesta. Faldas voluminosas, cortes con waist basque y telas clásicas reinterpretadas dieron vida a piezas que evocan la belleza orgánica de un jardín en flor.
Los accesorios, inspirados en pétalos y elementos naturales, aportaron color, frescura y un toque artístico, reforzando la idea de que cada novia es única dentro de este paisaje creativo. Más que un desfile, LE JARDIN se presentó como una celebración de la diversidad del amor: un jardín donde cada pareja florece a su manera y donde la verdadera belleza surge de esas diferencias que hacen cada historia irrepetible.lc