Irán lanzó ataques con misiles y drones contra Israel y bases militares de EE. UU. en Oriente Medio, bajo la operación "Promesa Verdadera 4". La Guardia Revolucionaria afirma haber dañado infraestructuras clave y un avión estadounidense. Washington desmintió las afirmaciones iraníes sobre víctimas en Dubái, mientras continúan las negociaciones indirectas.
Santo Domingo.-
Irán anunció una nueva serie de ataques con misiles y drones dirigidos contra Israel y varias bases militares de Estados Unidos en Oriente Medio, en el marco de la operación denominada “Promesa Verdadera 4”, que según Teherán avanza en múltiples fases.
De acuerdo con la Guardia Revolucionaria iraní, la ofensiva alcanzó infraestructuras aéreas, depósitos de armas y centros operativos en las bases estadounidenses de Camp Victory (Irak), Arifjan (Kuwait) y Al Jarj (Arabia Saudí). También afirmó haber atacado posiciones en Arad, el Néguev y Tel Aviv (Israel), así como en Erbil (Irak), instalaciones vinculadas a la Quinta Flota estadounidense en Baréin y la base de Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos.
Horas antes, el cuerpo militar iraní aseguró haber destruido un avión estadounidense E-3 AWACS, especializado en vigilancia y control aéreo, durante un ataque con misiles contra la base de Al-Kharj en Arabia Saudí. Según la versión iraní, otras aeronaves cercanas también habrían sufrido daños significativos.
El viernes, un ataque previo contra la base de Al Jarj dejó al menos 12 militares estadounidenses heridos, dos de ellos en estado grave, según fuentes de EE.UU.
Washington desmintió posteriormente afirmaciones iraníes que aseguraban que dos supuestos emplazamientos estadounidenses en Dubái habían sido atacados, causando cientos de víctimas. El Pentágono calificó esas declaraciones como falsas.
Esta nueva escalada ocurre mientras continúan conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Pakistán, y en un contexto de creciente despliegue militar estadounidense en la región.
En paralelo, altos cargos iraníes lanzaron advertencias contra cualquier intento de incursión terrestre en territorio persa. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Washington de hablar de negociaciones mientras “en secreto” prepara una ofensiva terrestre, y afirmó que Irán “espera” la llegada de tropas estadounidenses. El portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya advirtió que cualquier operación terrestre terminaría con la “humillante captura” de soldados estadounidenses, que —según dijo— serían “alimento para los tiburones del golfo Pérsico”.lc