El Papa León XIV cumplió su primer año de pontificado el 8 de mayo de 2026, marcado por una intensa actividad pastoral, viajes apostólicos y mensajes constantes en favor de la paz, la familia y la dignidad humana. Su trayectoria previa como obispo en Perú y cardenal en Roma lo preparó para un liderazgo cercano y global.
Santo Domingo.- l Papa León XIV, nacido Robert Prevost en Estados Unidos y formado pastoralmente en Perú, cumplió su primer año de pontificado el 8 de mayo de 2026. Su trayectoria previa como obispo de Chiclayo y luego prefecto del Dicasterio para los Obispos en Roma lo preparó para un liderazgo cercano, con sensibilidad latinoamericana y experiencia en el gobierno universal de la Iglesia.
Esa mezcla de raíces norteamericanas, servicio en América Latina y gestión en el Vaticano le dio un perfil global que ahora se refleja en su ministerio como sucesor de Pedro. Desde su elección en mayo de 2025, León XIV ha marcado su pontificado con un estilo pastoral de cercanía y diálogo. En su misa inaugural en la Plaza de San Pedro, insistió en la necesidad de reconciliación y paz, un mensaje que se ha convertido en el eje de su primer año.
Más de cuatrocientas veces ha reiterado su llamado a detener el gasto en armas y a invertir en hospitales, escuelas y proyectos sociales, convencido de que la Iglesia debe ser voz profética frente a las injusticias del mundo. Su agenda internacional ha sido intensa. Viajó a Oriente Medio y África, donde se reunió con comunidades golpeadas por la violencia y la pobreza, y en Italia visitó Pompeya y Nápoles en el marco de su primer aniversario.
También regresó a Perú, país donde dejó huella pastoral, celebrando misas multitudinarias en Chiclayo y Lima que reforzaron su vínculo con América Latina. En cada lugar, su mensaje ha sido el mismo: reconciliación, fraternidad y defensa de la dignidad humana.
En Roma, León XIV ha mantenido encuentros con cardenales, diplomáticos y periodistas, subrayando la importancia de una comunicación libre de ideologías y al servicio de la verdad. Ha mostrado preocupación por el debilitamiento del vínculo matrimonial y por la crisis de la familia, temas que considera centrales para la vida cristiana.
Su estilo recuerda la continuidad con el Papa Francisco, pero con un énfasis particular en la devoción al Rosario y en la figura de León XIII, a quien toma como inspiración. El balance de este primer año muestra a un Papa que combina la firmeza doctrinal con la cercanía pastoral, que habla con claridad sobre los desafíos globales y que busca tender puentes en un mundo marcado por la división. León XIV se presenta como un líder que, desde Roma, quiere ser voz de paz y esperanza para la Iglesia y para la humanidad.