Santo Domingo.- Millones de católicos en América Latina participaron este domingo en las celebraciones del Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa, con mensajes centrados en el fin de las guerras, la corrupción y las injusticias que afectan a la región y al mundo. Las homilías coincidieron en un llamado a recuperar la dignidad humana y a reflexionar sobre los desafíos sociales actuales.
En México, el segundo país con más católicos del mundo, la Arquidiócesis pidió que la Semana Santa no se reduzca a una tradición cultural, sino que sea una oportunidad para abandonar una “espiritualidad cómoda” y examinar el momento histórico que vive el país.
En Venezuela, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, instó a transitar un camino de reconciliación, perdón y paz, en una Semana Santa marcada por fallas eléctricas en varios estados. El Gobierno decretó asueto del 30 de marzo al 3 de abril como parte de un plan de ahorro energético.
Desde Paraguay, el cardenal Adalberto Martínez Flores condenó las guerras y la violencia global, criticando el uso de misiles y bombas que causan la muerte de civiles bajo el argumento de “daños colaterales”.
En Panamá, el arzobispo José Domingo Ulloa advirtió que Cristo “sigue siendo crucificado” cuando la dignidad humana es vulnerada por la corrupción, la injusticia o la indiferencia. Recordó que el sufrimiento también se manifiesta en migrantes y personas sin oportunidades.
En Perú, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Carlos García, llamó a reconocer las fracturas sociales —violencia, pobreza y polarización— y asumir el “desafío de la reconciliación nacional”, a dos semanas de las elecciones generales.
En Honduras, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, pidió no convertir la Semana Santa en un simple evento cultural o vacacional, aunque el Gobierno prevé la movilización de unos dos millones de turistas durante estos días.
En Bolivia, El Salvador, Ecuador y Nicaragua, las procesiones y bendiciones de palmas reunieron a miles de fieles. En Ecuador destacó la ausencia de ramos elaborados con palma de cera, señal de que las campañas para proteger esta especie andina han tenido impacto. En Nicaragua, el cardenal Leopoldo Brenes invitó a los fieles a levantar sus palmas para bendecirlas, un símbolo que acompaña a millones de hogares hasta la próxima Semana Santa.lc