Durante su intervención, Fondeur subrayó que la salud mental es un derecho y no un privilegio, resaltando su papel esencial en la prevención de la violencia y la construcción de una cultura de paz. Además, definió el panel como un espacio de reflexión para analizar los desafíos que enfrentan las mujeres y su impacto en la sociedad.
El psiquiatra José Miguel Gómez explicó que la salud mental es un estado de equilibrio emocional, psicológico y social, clave para desarrollar un proyecto de vida sostenible. Asimismo, alertó sobre la creciente vulnerabilidad en la sociedad actual y la necesidad de fortalecer la prevención mediante programas integrales, diagnóstico temprano y mayor cobertura del sistema de salud, incluyendo el compromiso de las ARS.
Por su parte, la doctora Soraya Lara Caba profundizó en los factores sociales que afectan la salud mental de las mujeres, como la sobrecarga de responsabilidades, la falta de redes de apoyo y la limitada respuesta estatal. Indicó que muchas enfrentan estrés crónico, ansiedad y depresión, agravados por la falta de políticas públicas efectivas y el difícil acceso a servicios.
Desde el Colegio Dominicano de Psicólogos, la licenciada Yanis Mejía destacó la necesidad de integrar más profesionales al sistema de salud y fortalecer la atención comunitaria como estrategia preventiva. También enfatizó la importancia de combatir el estigma y promover entornos más empáticos.
En el ámbito mediático, el presidente de la Sociedad Dominicana de Diarios, Persio Maldonado, abordó la responsabilidad ética de los medios de comunicación, reconociendo avances, pero señalando la necesidad de mayor formación y profundidad en temas sensibles como los feminicidios, los cuales continúan en aumento.
Desde el sector empresarial, la vicepresidenta de Codopyme, Amarilys Durán Salas, analizó el reto de incorporar la salud mental en las políticas corporativas, destacando el valor del “salario emocional”, la empatía organizacional y entornos laborales saludables.
Durante el panel se identificaron desafíos clave como la falta de articulación institucional, la limitada cobertura de servicios, el alto costo de los tratamientos y la escasez de programas preventivos sostenidos.
Asimismo, se planteó la urgencia de fortalecer la atención primaria, ampliar las unidades de crisis, impulsar programas de reinserción social y garantizar el acceso equitativo a servicios de salud mental, haciendo un llamado a la acción colectiva. Los panelistas coincidieron en que la salud mental debe abordarse de manera transversal, involucrando al Estado, el sector privado, la academia, los medios y la sociedad civil.
También se promovieron acciones concretas como el autocuidado, la creación de redes de apoyo, la educación emocional y la implementación de políticas inclusivas, con especial atención a las mujeres.
Al concluir, Yanira Fondeur reafirmó que una población emocionalmente sana es una responsabilidad colectiva, fundamental para construir una sociedad más justa y pacífica. La maestra de ceremonias, Elena Díaz, cerró la actividad invitando a que este encuentro sirva como punto de partida para impulsar nuevas acciones y políticas transformadoras.lc