"Estamos profundamente preocupados por la intensificación del conflicto, su impacto en la población civil y los nuevos desplazamientos en la región", declaró Babar Baloch, portavoz de ACNUR, durante una rueda de prensa.
Baloch recordó que Irán es uno de los países con mayor presencia de refugiados en el mundo, con alrededor de 1,6 millones de personas, muchos provenientes de Afganistán. "Trabajamos estrechamente con el gobierno iraní para mantener servicios esenciales como atención sanitaria, educación y protección social", destacó.
Aunque no se han registrado movimientos significativos de refugiados a través de los pasos fronterizos tradicionales, como los de Turquía o la frontera entre Irán y Afganistán, sí se han confirmado desplazamientos masivos dentro de Líbano. En el sur del país, el valle de la Bekaa y las afueras meridionales de Beirut, al menos 30.000 personas se han refugiado en instalaciones colectivas, buscando seguridad tras el agravamiento de los combates.
"Muchas familias están abandonando sus hogares en vehículos o a pie, llevando solo algunas pertenencias y buscando refugio en otras zonas. Algunas han tenido que pasar la noche en sus vehículos", relató Baloch.
Preocupación por los niños en la región
Ricardo Pires, portavoz del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), expresó también su creciente preocupación por el impacto del conflicto en los millones de niños que habitan en la región. "Estos niños ya han soportado meses de inestabilidad y ahora se enfrentan a nuevos traumas, miedo y desplazamiento", advirtió Pires.lc