El vicepresidente primero de la SIP, Carlos Jornet (La Voz del Interior, Argentina), destacó que la crisis está estrechamente vinculada a la falta de sostenibilidad económica de los medios, un factor que debilita la democracia y limita la capacidad de informar con independencia.
La SIP también condenó el uso creciente de acciones judiciales como mecanismos de presión, alertó sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial y llamó a fortalecer la acción colectiva, la innovación y los esfuerzos para combatir la impunidad.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, señaló que prácticas antes asociadas a regímenes autoritarios ahora se extienden por todo el continente. “Cada vez más líderes políticos emplean una retórica agresiva que deslegitima al periodismo, alimenta la polarización y erosiona la confianza pública”, afirmó.
Manigault advirtió que cuando se presenta a los periodistas como adversarios, se crea un clima donde prospera la intimidación y se instala la autocensura. También subrayó que el debilitamiento de la libertad de prensa en Estados Unidos envía una señal peligrosa al resto del hemisferio.
Los informes país por país revelan un patrón común de intimidación, restricciones a coberturas, presiones administrativas y judiciales y hostigamiento desde el poder político. Estas prácticas se observan en:
Nicaragua y Cuba, bajo regímenes autoritarios.
El gobierno autocrático de transición tras la caída de Nicolás Maduro.
Países con gobiernos electos democráticamente pero confrontados con la prensa, como Estados Unidos, El Salvador, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Guyana, Honduras y Paraguay.
Canadá, donde se discuten proyectos de ley con efectos intimidatorios.
En Argentina, se registró un hecho sin precedentes: la prohibición de ingreso a los 60 reporteros acreditados en la Casa Rosada, mientras el presidente Javier Milei descalificó públicamente a la mayoría de los periodistas.
El último semestre dejó un saldo alarmante de periodistas asesinados:
Perú: Fernando Núñez y Mitzar Castillejos
Ecuador: Fernando Álvarez y Robinson del Pezo
México: Miguel Ángel Beltrán Martínez y Carlos Castro
En Haití, los reporteros Osnel Espérance y Junior Célestin permanecen desaparecidos tras ser secuestrados, en un contexto de caos político y social que ha generado desiertos informativos donde el periodismo independiente es casi imposible. Una de las resoluciones aprobadas condena “enérgicamente los actos de violencia, amenazas, hostigamiento judicial, estigmatización y campañas de desprestigio” contra periodistas y medios.
Brasil: aumento de violencia e intimidación en el período preelectoral, aunque con avances institucionales y un nuevo protocolo de protección a periodistas.
Costa Rica: se derogaron normas que criminalizaban el ejercicio periodístico.
Colombia: avanzan propuestas para incrementar penas en delitos relacionados con libertad de expresión, generando preocupación en el sector.lc