Desde Nueva York, la presidenta de VIAHR, María Méndez, advirtió que “en un mundo hiperconectado y permanentemente exigente, son las generaciones más jóvenes quienes están pagando el precio más alto en estrés, ansiedad y agotamiento”.
Méndez destacó que la cumbre no buscaba únicamente debatir sobre salud mental, sino unir la experiencia de expertos con la creatividad y la perspectiva cultural de la juventud, para impulsar un cambio global en la forma de entender el bienestar.
Entre los ponentes participaron Bisila Bokoko (BBES International), Renzo Salazar (filósofo y coach en prevención del agotamiento), José Luis Tallón (Grupo Ediciones Digitales Siglo 21) y monseñor Doménico Sorrentino, arzobispo emérito de Asís y presidente de La Economía de Francisco.
También intervinieron jóvenes líderes como Hitesh Sanwal (Youth for Mental Health), John Seseh Andokali (Focus Forward Youth Organization) y Uchemdi Nduka (Summa Medica Society), junto a embajadores juveniles de Japón, Rusia, Nigeria, Chile, Italia y Filipinas.
“El mensaje fue claro: el diálogo sobre la salud mental juvenil es global, urgente y ya está siendo liderado por la generación a la que afecta”, afirmó el moderador Riccardo Pace.
Sanwal, desde India, alertó que su país enfrenta “la población más grande de jóvenes con malestar en su salud mental” y “la tasa de suicidios más alta del mundo en el grupo de 16 a 29 años”. A esto se suma, dijo, la escasez crítica de profesionales en muchos países en desarrollo, lo que agrava la brecha de atención.
La cumbre marcó el inicio de una convocatoria global de ponencias y nuevos encuentros, entre ellos el IV Congreso Iberoamericano para Prevenir el Burnout, que se celebrará en noviembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.lc