El párkinson, trastorno neurológico que afecta a unas 135.000 personas en España, puede ser difícil de diagnosticar debido a su manifestación multiforme. Según el Dr. Iniesta, aunque la bradicinesia (lentitud de movimiento) suele ser el síntoma principal, los primeros indicios suelen ser no motores y difíciles de identificar.
Los pacientes pueden experimentar:
Torpeza y rigidez en un lado del cuerpo.
Pérdida del olfato como señal temprana.
Trastornos del sueño, incluyendo sueños vívidos y movimientos durante la noche.
Cambios de ánimo, como apatía, ansiedad y depresión.
Cansancio persistente y estreñimiento.
Dificultades cognitivas leves, problemas de atención y lentitud en el pensamiento.
Cambios en la voz y expresividad facial.
A diferencia de otras patologías neurodegenerativas, como el alzhéimer, el párkinson cuenta con tratamientos eficaces para controlar los síntomas. El Dr. Iniesta señaló que, aunque no existe cura definitiva, fármacos como la levodopa permiten reponer dopamina en el cerebro, retrasando la progresión de la enfermedad y manteniendo la autonomía funcional de los pacientes.
La detección temprana de estos síntomas “invisibles” es clave para mejorar significativamente la calidad de vida y permitir un tratamiento oportuno.lc