Las indagaciones están a cargo de las fiscalías de Manhattan y Brooklyn, con la participación de fiscales especializados en tráfico internacional de drogas, así como agentes de la DEA y del HSI. El diario aclaró que la investigación aún se encuentra en una fase inicial y no implica necesariamente la presentación de cargos penales.
El reporte también destacó que no se han encontrado evidencias de que la Casa Blanca haya interferido en el inicio de estas acciones judiciales, aunque el proceso subraya la fragilidad de la relación bilateral entre Estados Unidos y Colombia.
La relación entre Bogotá y Washington ha tenido tensiones desde enero de 2025, cuando Petro rechazó los vuelos de deportación de ciudadanos colombianos, lo que provocó amenazas de aranceles y sanciones de parte del gobierno estadounidense.
En septiembre de 2025, el Departamento de Estado revocó la visa de Petro tras su intervención en la ONU, donde instó a militares estadounidenses a desobedecer órdenes relacionadas con el conflicto en Gaza. Aunque recientemente Petro anunció la reactivación de su visa hasta el final de su mandato en agosto de 2026, la investigación judicial ha generado una nueva tensión diplomática.
El avance de este expediente en Nueva York condiciona cualquier acercamiento entre ambos países, mientras la administración estadounidense mantiene su presión sobre Colombia en temas de erradicación y control de drogas.lc