Este avance se debe, entre otros factores, a políticas públicas centradas en la alimentación escolar, apoyos a pequeños productores para mejorar la productividad y el fortalecimiento de los mercados locales, destacó Orellana. "Estas son tendencias positivas que se están viendo en varios países de la región y que, si continúan, ayudarán a que más naciones superen la situación de hambre", aseguró el representante de la FAO.
Avances en la Erradicación del Hambre
Con el fin de discutir las prioridades para los próximos años en la lucha contra la inseguridad alimentaria, representantes de la FAO y gobiernos regionales se reúnen desde este lunes en Brasilia, capital de Brasil.
El país, que recientemente dejó de formar parte del mapa del hambre, ha logrado reducir la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2,5 %. México y Chile también han alcanzado niveles muy cercanos a este umbral, mientras que otras naciones como Argentina, Barbados y Colombia están por debajo del 5 % y avanzan con paso firme hacia la erradicación del hambre.
Desafíos Climáticos Emergentes
A pesar de la tendencia positiva en la lucha contra el hambre, la región enfrenta serias dificultades debido a factores como el alto costo de una dieta saludable, la inflación y, especialmente, la creciente presión del cambio climático, que afecta especialmente al Caribe y Centroamérica. De hecho, la inseguridad alimentaria moderada o grave es más prevalente en el Caribe, donde un 52 % de la población se encuentra en esta situación, en comparación con Suramérica, que presenta un 22 % en la misma condición.
Orellana subrayó el impacto devastador de fenómenos climáticos extremos, como el último huracán que azotó Jamaica y Haití, elevando los costos de producción y obligando a una reconstrucción costosa de infraestructura. Según el último informe de la FAO, la agricultura ha sido uno de los sectores más afectados, absorbiendo el 23 % de los daños económicos causados por los eventos climáticos extremos.lc