Entre los primeros en pronunciarse estuvo Rosalía, quien celebró la puesta en escena y la capacidad del artista para llevar la música latina a un espacio global. A ella se sumó Lady Gaga, que calificó la actuación como “poderosa y necesaria”, resaltando la mezcla de ritmos y la identidad que Bad Bunny proyectó en el show. Residente también defendió al intérprete, subrayando que su presencia en el Super Bowl representa un avance para la visibilidad de los artistas latinos y una muestra del impacto cultural que la música urbana ha alcanzado.
Otros músicos y productores internacionales han coincidido en que, más allá de las críticas, la actuación de Bad Bunny reafirma su posición como una de las figuras más influyentes de la música contemporánea. Para muchos, su presentación no solo fue un espectáculo visual y sonoro, sino un momento simbólico para la representación latina en un evento de alcance global.
A pesar de las opiniones divididas, el respaldo de la comunidad artística ha reforzado la narrativa de que Bad Bunny continúa rompiendo barreras y expandiendo los límites de la música en español. Su participación en el Super Bowl, lejos de pasar desapercibida, ha abierto un nuevo capítulo en la conversación sobre diversidad, cultura y presencia latina en los grandes escenarios internacionales.lc