España produce cada año alrededor de 850.000 toneladas de sal marina en unas 8.500 hectáreas de balsas situadas en la costa. Esta actividad genera una facturación conjunta de 60 millones de euros para las seis empresas que integran la Asociación de Salinas Marinas (Salimar), responsables del 90 % de la producción nacional.
Las compañías asociadas —ubicadas en el litoral atlántico y mediterráneo— representan además el 40 % de la producción europea. Entre ellas figuran Salinas del Odiel (Huelva), Grupo Asal (Cádiz), Bras del Port (Alicante), Infosa (Tarragona), Salinas de Es Trenc (Mallorca) y Salinera Española (Ibiza y Murcia).
Un sector marcado por la meteorología
El gerente de Salimar, César Martín, explicó a Efeagro que tanto la producción total como el porcentaje destinado al deshielo varían cada año en función de la demanda y de las condiciones climáticas. Las lluvias, danas y la evolución del viento y el sol influyen directamente en los procesos de secado y cristalización.
Martín recordó que la nevada de Filomena en 2021 supuso un punto de inflexión para el sector, ya que desde entonces las administraciones locales y regionales han adoptado el acopio preventivo de sal marina para afrontar posibles episodios de heladas.
Producción con valor ambiental
El responsable de Salimar destacó que la actividad salinera mantiene un fuerte vínculo con el entorno natural. Las salinas generan ecosistemas únicos que han dado lugar a espacios protegidos y parques naturales incluidos en el catálogo Ramsar de humedales y en las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), donde la presencia de avifauna evidencia su biodiversidad.
Usos y retos normativos
La sal marina destinada al deshielo es más gruesa y puede contener impurezas, a diferencia de la utilizada para consumo alimentario o para procesos como la salazón o las salmueras. También se emplea en la desinfección de piscinas mediante electrocloración.
En España, más del 50 % de la sal consumida es de origen marino, una proporción muy superior a la media europea, situada entre el 7 % y el 8 %. Por ello, Salimar trabaja para que la normativa nacional y comunitaria reconozca mejor esta categoría de producto y para impulsar un marco legal que permita certificar la sal marina como ecológica.lc