En este Día del Padre, la figura de Ellis Pérez adquiere una resonancia especial. Su nombre, asociado durante décadas a la comunicación, la diplomacia cultural y la vida pública dominicana, también encarna la dimensión íntima de la paternidad: la guía serena, la palabra justa y la presencia que orienta.
Su vida familiar ha sido un eje silencioso pero fundamental de su trayectoria. A lo largo de los años, Ellis Pérez ha contado con la compañía firme y luminosa de Francia de Pérez, su esposa y aliada constante, cuya presencia ha sido sostén, equilibrio y complicidad.
Juntos han construido un hogar donde los valores, la conversación y la cultura se viven como parte natural de la vida cotidiana. Sus hijos, formados bajo ese clima de respeto y propósito, son parte esencial de su legado.
En ellos se refleja la coherencia de un padre que ha sabido transmitir principios, disciplina y sensibilidad; un hombre que entiende la paternidad como una obra diaria, hecha de ejemplo, dedicación y afecto.
Celebrarlo hoy es reconocer al comunicador, al gestor cultural y al servidor público, pero también al esposo fiel y al padre que ha dejado huellas profundas en su familia y en el país. Su ejemplo recuerda que la paternidad es también una forma de liderazgo: se ejerce con presencia, con escucha y con la voluntad de inspirar. En esta fecha, el homenaje a Ellis Pérez es, al mismo tiempo, un tributo a todos los padres que viven su papel con compromiso, nobleza y amor.