Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, y el de la FIFA, Gianni Infantino, entregaron la Copa Mundial de 2026 a una selección española extasiada y que cumplió su sueño de la segunda estrella.
Los de Luis de la Fuente levantaron el ansiado trofeo de oro cuando ya caía el sol en el estadio de Nueva York / Nueva Jersey frente a 80.000 espectadores, una multitud de personalidades y con la presencia de los reyes de España y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Rodri Hernández, capitán del equipo, recibió el trofeo de manos de Trump e Infantino. El presidente estadounidense saludó a los jugadores españoles y se resistió a salir del encuadre hasta cuando los españoles levantaron el trofeo.
Los jugadores celebraron y bailaron en el escenario del estadio junto al rey Felipe VI, la reina Leticia, la princesa Leonor y la infanta Sofía
Un gol de Ferran Torres al comienzo de la segunda parte de la prórroga sentenció a una Argentina que jugó con 10 desde el minuto 93. El partido cerró con una tangana final y un feo agarrón del argentino Paredes al mediocampista español Gavi.
Trump e Infantino ingresaron al estadio acompañados de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Aunque era difícil dilucidar el objeto de los abucheos, el estadio abucheó a la entrada de Trump e Infantino al césped y cuando ambos premiaron al equipo arbitral, que anuló dos goles a España en este encuentro.
Sergio Ramos, campeon del mundo en 2019, se encargó de llevar el trofeo al escenario entre los guiños de complicidad con "la Roja".
El defensa central español Pau Cubarsí ganó el mejor jugador joven del torneo, mientras que Unaí Simón recibió el guante de oro de manos de Mark Carney.