La 36.ª cumbre de la OTAN concluyó tras celebrarse en el Complejo Presidencial, ubicado en el distrito de Yenimahalle, en Ankara. La declaración final, compuesta por seis puntos, se centró en la industria de defensa e incluyó un llamamiento dirigido a Irán.
La declaración final de la cumbre, integrada por seis puntos, establece lo siguiente:Un ataque contra un Estado miembro será considerado un ataque contra todos los miembros. Nuestro compromiso con la defensa colectiva continúa vigente.
Los Estados aliados cumplirán los compromisos asumidos en La Haya frente a las amenazas de Rusia en el Atlántico Norte. Reforzaremos la industria de defensa y anunciamos en Ankara un aumento de más de 50.000 millones de dólares en adquisiciones, además de nuestro compromiso de trabajar conjuntamente para ampliar la capacidad de la industria de defensa.
Una OTAN fuerte significa una Europa fuerte. Los aliados europeos y Canadá asumirán mayores responsabilidades en materia de defensa junto con Estados Unidos.
Como parte del rearme de la OTAN, al gasto de defensa previsto para 2025, de 139.000 millones de dólares, se añadirán 50.000 millones de dólares destinados a nuevas capacidades y tecnologías de defensa.
El apoyo a Ucrania continuará. Para 2026 se ha comprometido una ayuda militar por valor de 70.000 millones de euros.
Llamamiento a Irán: se le pidió que renuncie al desarrollo de armas nucleares y que respete la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Todos los Estados miembros de la OTAN alcanzaron un consenso sobre este punto.