La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ordenó una revisión anticipada de las licencias de varias estaciones de televisión pertenecientes a la cadena ABC, propiedad de Disney, pese a que su renovación no estaba prevista hasta finales de la década. La medida ocurre en medio de tensiones entre autoridades federales y la cadena, luego de críticas dirigidas a un programa satírico conducido por el comediante Jimmy Kimmel.
Aunque la FCC sostiene que la revisión responde a evaluaciones de cumplimiento normativo, el contexto político ha generado cuestionamientos. Expertos y organizaciones han advertido que la medida podría interpretarse como una forma de presión indirecta sobre contenidos editoriales, especialmente considerando que la revocación de licencias es un hecho extremadamente inusual en Estados Unidos.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, afirmó que “las concesiones de radiodifusión no pueden convertirse en instrumentos de represalia política”, señalando que cualquier intento de utilizar mecanismos regulatorios para castigar contenidos críticos o satíricos afecta principios fundamentales de la libertad de expresión.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, advirtió que cuando se sugiere que la permanencia de un medio depende de su línea editorial, se cruza “una línea peligrosa”, recordando que la independencia de los medios es esencial para el ejercicio del periodismo.
Organismos internacionales han establecido que los marcos regulatorios en radiodifusión deben aplicarse de manera objetiva, transparente y no discriminatoria, y nunca como represalia por contenidos informativos u opiniones. La Primera Enmienda protege expresiones como la sátira política, una herramienta tradicional de escrutinio en sociedades democráticas.
La SIP recordó que incluso la insinuación de retirar una licencia por ejercer periodismo crítico constituye una forma inaceptable de censura, contraria a los principios de la Declaración de Chapultepec, especialmente a sus artículos 5, 6 y 7, que prohíben el uso de políticas regulatorias o económicas para premiar o castigar a medios de comunicación.
En su informe más reciente sobre la libertad de prensa en Estados Unidos, la organización advirtió que la FCC “continúa amenazando con medidas que ampliarían su discrecionalidad para silenciar expresiones en el espectro radioeléctrico”.
La SIP, con sede en Miami, es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa de la libertad de prensa y la libertad de expresión en las Américas, integrada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental.lc