La intervención incluye un tramo de aproximadamente 800 metros lineales, donde se construye un moderno mirador frente al mar Caribe, acompañado de paseo peatonal, pasarela, cuatro carriles vehiculares, iluminación y señalización. Esta infraestructura busca convertir la zona en un punto de parada obligatorio tanto para turistas como para residentes, gracias a sus vistas panorámicas de la costa.
Como parte de las mejoras, se contempla la construcción de un viaducto en San Rafael y la eliminación de curvas peligrosas en puntos críticos como La Virgen y Villa Miriam. Además, se proyecta sustituir dos puentes sobre el río San Rafael por una estructura más eficiente, optimizando la seguridad vial en este importante corredor.
Los trabajos abarcan los más de 35 kilómetros de la vía, incluyendo reasfaltado, colocación de nuevo asfalto, señalización y la instalación de barandas de protección en zonas vulnerables. Brigadas de obreros trabajan en turnos extendidos para acelerar la ejecución, con el objetivo de reducir el tiempo de espera de una obra clave para la conectividad del sur del país.
Uno de los mayores desafíos sigue siendo el tramo conocido como El Derrumbao, entre San Rafael y La Ciénaga, donde las condiciones geográficas elevan significativamente los costos de intervención. Mientras se evalúan soluciones, la constructora IDC Construcción continúa avanzando en otros segmentos del proyecto.
En paralelo, la misma empresa ejecuta la carretera Cabral–Polo**, cuya entrega está prevista para junio. Esta vía forma parte de un circuito estratégico que conecta la provincia de Barahona con la carretera Sánchez, ofreciendo una ruta alterna hacia el sur profundo, especialmente hacia Pedernales.
Las autoridades buscan que, al cierre del año, la región cuente con una infraestructura vial moderna y segura, que no solo mejore la movilidad, sino que también impulse el turismo y el desarrollo económico en toda la zona sur del país.lc