Según la OIM, desde 2014 el proyecto ha documentado más de 80,000 muertes y desapariciones vinculadas a procesos migratorios. La agencia advierte que estos datos representan solo un mínimo estimado, debido a la dificultad de registrar todos los casos, especialmente en zonas remotas o de conflicto.
El informe señala que las casi 8,000 muertes registradas en 2025 evidencian “la continuidad y el agravamiento de un fracaso mundial” para prevenir fallecimientos evitables en rutas migratorias. No obstante, la cifra es menor a los 9,200 casos de 2024, una reducción que la OIM atribuye parcialmente a la disminución del número de personas que intentaron cruzar rutas irregulares, especialmente en el continente americano.
La organización también advierte que la baja puede estar influenciada por restricciones financieras que afectan a los equipos humanitarios encargados de documentar muertes en los principales corredores migratorios, lo que podría limitar la precisión del registro.
En lo que va de 2026, la OIM ha contabilizado 1,723 migrantes muertos o desaparecidos, una cifra que mantiene la preocupación sobre la seguridad y las condiciones extremas que enfrentan quienes emprenden estos desplazamientos.lc