Durante la reunión, la parte cubana insistió en la eliminación del bloqueo energético impuesto por Washington desde enero, medida que —según La Habana— ha agravado los apagones y paralizado buena parte de la actividad económica del país.
García del Toro calificó el cerco energético como un “acto de coerción económica” y un “castigo injustificado” contra la población cubana, además de un “chantaje a escala global” que afecta a estados soberanos con derecho a comerciar combustibles conforme a las normas del libre comercio.
Según Granma, por parte de Estados Unidos participaron secretarios adjuntos del Departamento de Estado, mientras que la delegación cubana estuvo representada a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores.
La confirmación del Gobierno cubano llega días después de que varios medios estadounidenses reportaran que el encuentro tuvo lugar el 10 de abril en La Habana. Esas publicaciones, citando fuentes anónimas, señalaron que Washington habría solicitado la liberación de presos políticos considerados relevantes, entre ellos los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, como gesto inicial de buena voluntad.
Posteriormente, según esas mismas fuentes, seguiría una lista de exigencias vinculadas a reformas económicas y políticas.lc