La ceremonia tuvo lugar en la Capilla del Palacio de Fredensborg, una residencia histórica situada al noreste de Dinamarca, cerca del lago Esrum y a unos 40 kilómetros de Copenhague. A su llegada, Felipe VI fue recibido por la reina María de Dinamarca.
El rey español posó junto a los mellizos, de 15 años, en presencia de sus padres, la reina María y el rey Federico X de Dinamarca, en una imagen que reflejó la cercanía entre ambas casas reales europeas.
Aunque el evento se desarrolló en un entorno íntimo, la Casa Real danesa permitió la presencia de medios de comunicación en el exterior de la capilla, donde se pudieron tomar imágenes previas al inicio de la ceremonia.
El oficio religioso fue dirigido por el obispo luterano Henrik Wigh-Poulsen, confesor de la familia real danesa, quien presidió una celebración marcada por su carácter solemne y familiar. La confirmación, que comenzó a las 9:00 GMT, reunió a los miembros más cercanos de la realeza en un acto discreto, pero de gran significado dentro de la tradición luterana y la vida institucional de la monarquía danesa.lc