En distintos puntos del Gran Santo Domingo aún se observan aceras intransitables y vías obstruidas, producto del paso de aguaceros torrenciales y vientos que fueron descritos por residentes como de intensidad “casi huracanada”. Equipos de emergencia trabajan en la remoción de escombros y en la rehabilitación de las zonas afectadas.
En la capital, brigadas del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional han estado retirando árboles de gran tamaño que colapsaron en avenidas y sectores residenciales. Uno de los casos reportados ocurrió en la calle Paseo de los Médicos, donde un árbol de más de 30 años fue cortado tras caer en la vía pública.
Los daños también se extendieron a infraestructuras urbanas y comerciales, incluyendo tramos de la avenida Independencia y establecimientos como el Hotel y Casino “Mirage”, en Gazcue, donde se reportaron afectaciones en su estructura tras el desprendimiento de plafones.
En el centro comercial Malecón Center, aunque los escombros ya fueron retirados, aún se mantiene señalización preventiva mientras se evalúan posibles daños estructurales derivados del fenómeno atmosférico.
En paralelo, en la provincia de Puerto Plata, la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE) interviene siete centros educativos afectados por inundaciones, luego del desbordamiento del río Camú, que provocó daños en mobiliarios, documentos y equipos, impactando a más de 3,500 estudiantes.
Las autoridades mantienen operativos de respuesta y rehabilitación tanto en la región norte como en el Gran Santo Domingo, mientras exhortan a la población a tomar precauciones ante posibles lluvias residuales y a mantenerse atentos a los boletines oficiales.lc