El anuncio se produce en el contexto de la guerra en Ucrania, donde las autoridades rusas han ordenado suspender las acciones militares en todas las direcciones durante este periodo. Sin embargo, el Kremlin también ha advertido a sus fuerzas de mantenerse preparadas para responder a posibles provocaciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre el cumplimiento real del alto el fuego.
Poco después del anuncio, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy reaccionó señalando que Ucrania está dispuesta a adoptar “pasos simétricos”. En un mensaje publicado en la red social X, afirmó que su país ya había propuesto anteriormente un alto el fuego durante la Pascua y que actuará en consecuencia si Rusia respeta la pausa.
Zelenski también subrayó la necesidad de avanzar hacia una paz más estable, afirmando que la población necesita una Pascua sin amenazas y un progreso real hacia el fin del conflicto. En su mensaje insistió en que Rusia tiene la oportunidad de no reanudar los ataques tras el periodo festivo, en referencia a la fragilidad de las anteriores pausas temporales.
La iniciativa de Moscú recuerda a la tregua de Pascua del año anterior, que fue unilateral y estuvo marcada por acusaciones cruzadas de incumplimiento entre ambos bandos. Mientras Kiev denunció bombardeos continuados, Moscú acusó a Ucrania de violar repetidamente el alto el fuego.
En aquella ocasión, la breve pausa permitió un intercambio de prisioneros, aunque los combates se reanudaron inmediatamente después de su expiración. Ahora, con esta nueva tregua temporal, la atención internacional vuelve a centrarse en si ambas partes respetarán el alto el fuego o si se repetirá el patrón de acusaciones mutuas.lc