Durante el descenso, la nave alcanzará velocidades superiores a los 40.200 kilómetros por hora, lo que generará una intensa fricción con la atmósfera terrestre. Como resultado, la cápsula estará expuesta a temperaturas extremas de hasta 2.760 °C, mientras los astronautas experimentan fuerzas equivalentes a cuatro veces la gravedad, una exigente prueba para el cuerpo humano.
A bordo de la cápsula Orión viajan los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes deberán atravesar aproximadamente 13 minutos críticos desde el ingreso a la atmósfera hasta el amerizaje. En este proceso, el escudo térmico será clave para garantizar la seguridad de la tripulación.
Antes del reingreso, la nave realizará una maniobra fundamental al separarse del módulo de servicio, unos 42 minutos antes del aterrizaje en el mar. Posteriormente, a unos 120 kilómetros de altitud, se activarán los propulsores que permitirán ajustar la orientación de la cápsula y asegurar un descenso controlado.
En la fase final, el sistema de paracaídas entrará en acción. La cápsula desplegará un total de 11 paracaídas a unos 2.700 metros de altura, reduciendo progresivamente la velocidad desde más de 200 km/h hasta menos de 32 km/h, lo que permitirá un amerizaje seguro en el océano Pacífico, frente a la costa de California.
Tras el impacto con el agua, comenzará el operativo de rescate en altamar, coordinado por equipos especializados de Estados Unidos. Los primeros en intervenir serán buzos, quienes evaluarán las condiciones de seguridad antes de asistir a los astronautas. Luego, la tripulación será trasladada en helicóptero a un barco, donde recibirán atención médica inicial antes de ser llevados a Houston, Texas para evaluaciones más completas.
Mientras tanto, la cápsula Orión será recuperada y transportada al Centro Espacial Kennedy, donde se analizará su desempeño tras soportar condiciones extremas durante el reingreso. El éxito de esta fase será determinante para el futuro del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia sostenible en la Luna y preparar el camino para futuras misiones tripuladas a Marte.lc