ACOFAVE advirtió que los ajustes introducidos son principalmente formales y no abordan los problemas estructurales previamente señalados. Las condiciones actuales siguen siendo incompatibles con la realidad del mercado, limitando la participación de oferentes calificados y afectando la equidad del proceso.
El gremio recordó que los camiones compactadores son equipos especializados que se fabrican bajo pedido, con procesos técnicos complejos que incluyen la integración del chasis y el sistema compactador. Estos procesos requieren plazos de entrega de entre cuatro y ocho meses a nivel internacional, lo que hace que los requisitos de entrega inmediata sean poco realistas y perjudiciales para la licitación.
Además, ACOFAVE enfatizó que la repetición de requisitos no técnicos o mal formulados en licitaciones públicas crea la percepción de favorecimiento a ciertos actores, lo que debilita la confianza en la gestión pública y reduce la posibilidad de obtener las mejores condiciones técnicas y económicas para el Estado.
En este contexto, la asociación exigió la reformulación total del proceso, asegurando que el pliego de condiciones se rediseñe bajo criterios técnicos, razonables y transparentes. Mantener requisitos desalineados con la realidad del mercado no solo distorsiona la competencia, sino que también representa un riesgo para la institucionalidad y la correcta administración de los fondos públicos.
Finalmente, ACOFAVE reiteró que su posición responde al compromiso de velar por procesos justos, abiertos y alineados con las mejores prácticas, recordando que una licitación mal estructurada afecta tanto al sector industrial como al Estado y los ciudadanos.lc