Según las autoridades iraníes, el plan busca establecer mecanismos de seguridad que permitan la navegación segura, pero bajo supervisión directa de Irán, evitando riesgos y conflictos en una zona de alto valor geopolítico.
Este anuncio se produce en medio de recientes tensiones en la región y conversaciones entre Teherán y Washington, que han abierto la puerta a posibles acuerdos de tregua y cooperación temporal para garantizar el tránsito marítimo.
Expertos internacionales consideran que el control de Ormuz es un elemento crítico para la estabilidad energética global, dado que aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial pasa por este estrecho.
El plan iraní, según sus portavoces, no solo establece medidas de seguridad, sino que también refleja la intención de Teherán de mantener una posición estratégica firme en la región, mientras se negocian los términos de un alto el fuego temporal con Estados Unidos.lc