La agencia espacial también estableció un precedente al enviar la tripulación más diversa que ha viajado a la Luna. El equipo está compuesto por los estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch, quien se convirtió en la primera mujer en alcanzar la órbita lunar, y Victor Glover, el primer astronauta afroamericano en lograrlo, junto al canadiense Jeremy Hansen, el primer extranjero en participar en una misión lunar de la NASA. Durante la travesía, la tripulación superó los 406,771 kilómetros de distancia respecto a la Tierra, rompiendo el récord establecido por el Apolo 13 en 1970 y convirtiéndose en los seres humanos que más lejos han viajado en la historia.
En su paso por la cara oculta de la Luna, los astronautas perdieron comunicación con la NASA durante unos 40 minutos, un evento previsto desde el inicio de la misión. La cercanía al satélite permitió una observación detallada durante aproximadamente siete horas, alcanzando una distancia mínima de 6,545 kilómetros. La tripulación reportó variaciones de color en la superficie lunar, como tonos marrones y azules, información que ayudará a profundizar en el estudio de su composición mineral y su antigüedad. El retraso de la misión, originalmente programada para febrero, permitió además que los astronautas presenciaran un eclipse solar total de 53 minutos, visible únicamente desde su posición alrededor de la Luna, lo que facilitó el análisis de la corona solar y la búsqueda de destellos de impacto y polvo elevado.
La NASA completó así la sexta jornada de un viaje de diez días sin contratiempos significativos, más allá del cierre del inodoro de la nave y un olor no identificado reportado por la tripulación. Ninguno de estos incidentes afectó el desarrollo de la misión, que se convirtió en la primera en alcanzar la órbita lunar desde el Apolo 17 en 1972. Tras recuperar comunicaciones, la astronauta Christina Koch envió un mensaje inspirador al planeta al afirmar que desde la nave podían ver a Asia, África y Oceanía, invitando a las personas a mirar hacia la Luna para sentir esa conexión compartida.
La misión Artemis II ya inició su retorno a la Tierra, con un amerizaje previsto para el 10 de abril frente a la costa de San Diego, California, cerrando así un capítulo histórico para la exploración espacial moderna.lc