La presencia del padre de Felipe VI acaparó la atención mediática en una Semana Santa marcada por la ausencia de actividad institucional de los Reyes, cuyas vacaciones privadas han dejado el protagonismo en manos de otros miembros de la familia. En los últimos días también se ha visto a la reina Sofía y a sus hijas en actos religiosos en Palma y Murcia, así como a la infanta Cristina en un palco del estadio Metropolitano.
En La Maestranza, Juan Carlos I ocupó un lugar de honor en el palco, desde donde presenció una de las citas taurinas más destacadas del calendario, encabezada por Morante de la Puebla, David de Miranda y Andrés Roca Rey. Morante abrió la tarde dedicándole el primer toro, mientras figuras como Francisco Rivera se acercaron a saludarlo.
La infanta Elena y Victoria Federica ya habían acompañado al emérito en su última corrida en esta misma plaza, el 9 de abril de 2016, una fecha que marcó su despedida de Sevilla antes de su marcha a Emiratos Árabes cuatro años después. Desde entonces, sus visitas a España se habían limitado a las regatas de Sanxenxo y breves estancias en Madrid y Vitoria, por lo que su aparición en la capital andaluza supone un cambio notable en su agenda personal.
Mientras tanto, los Reyes Felipe y Letizia se preparan para retomar su actividad oficial tras una semana de perfil bajo, en la que sus apariciones públicas han sido mínimas y estrictamente privadas, a diferencia de la visibilidad que han tenido los padres y hermanas del monarca.lc