La tripulación, integrada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen de la CSA, dedicó parte de la jornada a los preparativos del sobrevuelo por la cara oculta de la Luna, previsto para este lunes. Será la primera vez que una misión tripulada realice este tipo de aproximación desde esa perspectiva.
Rick Henfling, director de vuelo de Artemis II, destacó que el ingreso a la esfera lunar representa un hito clave: es el momento en que la gravedad de la Luna comienza a dominar sobre la de la Tierra, marcando oficialmente la transición hacia la fase más delicada de la misión.
Según las proyecciones de la NASA, la tripulación superará hacia las 18:00 GMT del lunes el récord establecido por Apolo 13 en 1970, convirtiéndose en los seres humanos que han llegado más lejos de la Tierra. En su punto de máxima aproximación, Orión se situará a menos de 6,400 kilómetros de la superficie lunar.
Durante el sobrevuelo, los astronautas también tendrán la oportunidad de observar un eclipse solar total desde el espacio, un fenómeno que no será visible desde la Tierra. Desde la perspectiva de Orión, el Sol quedará oculto detrás de la Luna, permitiendo a la tripulación observar la corona solar, destellos provocados por meteoroides, partículas de polvo y otros objetivos del espacio profundo.
Este domingo, los astronautas revisaron la lista de características de la superficie lunar que deberán fotografiar y analizar durante la aproximación. La científica de la NASA Lori Glaze explicó que la tripulación podrá observar alrededor del 21 % de la cara oculta durante esta fase, aprovechando la iluminación parcial del Sol sobre la superficie.
A pesar de algunos inconvenientes menores, la NASA asegura que el equipo mantiene un ánimo elevado y continúa enfocado en el objetivo principal: allanar el camino para futuras misiones lunares y avanzar hacia el regreso sostenido de la humanidad a la Luna.lc