Según fuentes de palacio, la ausencia de Beatriz, de 37 años, y Eugenia, de 36, responde a un acuerdo previo con el monarca, aunque esto no implica que no vayan a ser invitadas a futuros encuentros familiares. El año pasado, sus padres, Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson, sí estuvieron presentes al no tratarse de un compromiso oficial, pero en esta ocasión tampoco asistieron, en un momento en que la monarquía enfrenta cuestionamientos por su manejo de la crisis relacionada con el duque de York.
En años anteriores, los príncipes de Gales también se ausentaron por motivos personales: en 2025 permanecieron en su residencia de Norfolk y en 2024 no asistieron debido al tratamiento oncológico de Catalina. La ausencia actual de Beatriz y Eugenia coincide con el escándalo que rodea a su padre, detenido en febrero por sospechas de conducta indebida en el ejercicio de funciones públicas, tras supuestamente transmitir información confidencial del Gobierno británico a Epstein cuando era enviado comercial del Reino Unido.
Además, en 2022, el antiguo duque de York alcanzó un acuerdo con Virginia Giuffre para evitar un juicio civil en Estados Unidos por presunto abuso sexual cuando ella era menor, un caso vinculado a Epstein, quien murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores. En octubre pasado, Carlos III despojó a su hermano de todos sus títulos, y su exesposa también perdió sus distinciones, aunque las princesas mantuvieron su estatus.
La presencia pública de Beatriz y Eugenia se ha reducido desde la publicación de documentos judiciales estadounidenses que las mencionan en el contexto de los contactos de su madre con Epstein. Según los llamados “archivos Epstein”, en 2009 Sarah Ferguson llevó a sus hijas a Estados Unidos para reunirse con el millonario pocos días después de que este saliera de prisión tras una condena por delitos sexuales contra una menor, cuando las princesas tenían 19 y 20 años. A pesar de ello, ambas mantienen una buena relación con sus primos, los príncipes Guillermo y Enrique, y asistieron junto al núcleo familiar al servicio religioso de Navidad celebrado en Sandringham el pasado diciembre.lc