La decisión se produce tras años de debate sobre el impacto de las solicitudes de venezolanos, que llegaron a concentrar una parte significativa de los expedientes de residencia humanitaria, y supone un retorno al procedimiento ordinario que aplica al resto de los migrantes, según informó El País.
Paralelamente, el Ejecutivo español impulsa una regulación extraordinaria de inmigrantes, acordada con Podemos, que permitirá a quienes hayan residido en España antes del 31 de diciembre de 2025, no cuenten con antecedentes penales relevantes y acrediten una permanencia mínima de cinco meses al momento de la solicitud, optar a la regularización de su estatus migratorio.
Fuentes gubernamentales aclaran que se trata de un ajuste en la forma de otorgar permisos, más que en el fondo. “Las razones humanitarias de venezolanos o de cualquier otra nacionalidad se tramitarían por un nuevo cauce”, explicaron. Sin embargo, la medida modifica de manera significativa el panorama para quienes proyectaban emigrar al país europeo, ya que las autorizaciones humanitarias suelen ser excepcionales y vinculadas a circunstancias específicas, como problemas de salud.
Desde la implementación del mecanismo en 2018, España ha concedido cerca de 240.000 permisos de residencia por razones humanitarias a ciudadanos venezolanos. En algunos años, estas autorizaciones representaron más del 95% del total de permisos de este tipo y llegaron a superar las 50.000 concesiones anuales en 2025.
El procedimiento consistía en que los solicitantes venezolanos ingresaban al sistema de protección internacional mediante una solicitud de asilo. En lugar de recibir el estatus de refugiado, se les otorgaba un permiso de residencia humanitaria con una vigencia inicial de 12 meses, prorrogable por otro año, que les permitía trabajar y residir legalmente en España.
Aunque no constituía asilo en sentido estricto, este mecanismo funcionaba dentro del mismo marco administrativo y ofrecía una alternativa a quienes no cumplían los criterios tradicionales de refugio, pero tampoco podían ser deportados. Además, este período de residencia abría la posibilidad de avanzar hacia una regularización más estable e incluso, eventualmente, optar a la nacionalidad española.lc