En ese contexto, anunció la ampliación de la llamada “zona de seguridad” en territorio libanés, con el objetivo de alejar la amenaza de misiles y evitar infiltraciones hacia la frontera norte de Israel. Según explicó, esta franja busca reforzar la protección de áreas como Galilea frente a ataques del grupo proiraní.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber lanzado una nueva oleada de ataques que impactaron más de 70 objetivos en Israel, incluyendo zonas del norte y sur del país como Haifa y Dimona. En estos ataques, según Teherán, se emplearon misiles balísticos de distintos alcances.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que Israel ha intensificado su ofensiva, indicando que se han lanzado más de 15.000 proyectiles contra Irán, una cifra que —según dijo— cuadruplica la utilizada en el conflicto de junio de 2025. La escalada refleja la creciente dimensión regional del conflicto, con múltiples frentes activos y sin señales claras de una desescalada inmediata.lc